Obsesión por los anos

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T. Lectura: 3 min.

Quiero contar que he tenido una fascinación por los anos, en especial los de mujeres, me vuelve loco el olérselos, ponerlas en 4 y abrirlos con mis dedos; poner mi nariz en su culo y lamerles la puchita…

Esta ocasión no fue la excepción… conocí a una madurita en el gym, soy de la ciudad de Morelia, Michoacán y hay una cadena de gimnasios muy famosa aquí, ese día fui al que está abierto 24/7 y llegue a las 4:30 am más o menos y para mi sorpresa había una señora entrenando pierna, no le di la mayor importancia y comencé a calentar y a preparar la barra para hacer peso muerto.

A mitad de la serie se me acerca esta señora (le llamaremos “Silvia”) y me dice:

S: Hola, oye, ¿me puedes decir cómo hacer bien el peso muerto?

Y: Claro que si, yo te explico.

Hasta ahí no había nada morboso, sino hasta que me puse detrás de ella y pude ver cómo se le transparentaba una tanga beige en una malla azul, no podía dejar de imaginar cómo sería pegar la cara en ese culote firme…

Descripción de Silvia: altura aproximadamente 1.70, de unos 45 años, muy bien trabajada, piernas de buen volumen, abdomen no plano, pero bien cuidado, tetas mediana, un culote redondo, cada que caminaba ella se veía cómo le rebotaba, se veía que todo estaba en su lugar, una carita de señora “fresa” pero que pedía verga a gritos.

Yo estaba hipnotizado por tremenda tanga, quería olérsela y abrirle su culo; al parecer se dio cuenta que me la estaba comiendo con la mirada y frunció el ceño y me dijo:

“Gracias por la ayuda”.

Yo por dentro con una pena enorme y pensando que deje ir posible ligue, no le di mucha importancia y seguí con lo mío.

A los pocos días me la encontré ahí mismo en el gym, pero un sábado a las 8 pm, ya casi no había gente y ella estaba en la caminadora en la parte de arriba del gym, yo estaba ya por terminar y vi que estábamos solo ella y yo en ese piso del gym, rápidamente me fui a la caminadora de aun lado de ella y comencé a sacar plática…

Y: Hola, ¿cómo estás, por qué tan noche un sábado en el gym?

S: Hola, no había nada que hacer y no quería estar encerrada con mi marido sin hacer nada…

(Era casada, fue la palabra que hizo que mi verga palpitara aún en la caminadora)

Y: Que mala onda, era mínimo para que salieran al cine o algo.

S: Si, ya sé, pero así es la esto mejor vine a sudar un poquito, ¿y tú, qué haces un sábado a esta hora?

Y: No hubo plan con los amigos, así que mejor vine a sacar el estrés.

S: Ay si, yo también quiero que me quiten el estrés jajaja

Y: Yo te ayudo, hay que volver a entrenar jaja

S: pff, no pasó, quiero un masaje y un vino algo rico.

Y: pues vamos jajaja

S: Que aventado. Jajaja aunque quisiera tengo esposo y sospecharía si me tardo.

Y: Que lastima… hubiera estado bien el plan ya me veía dándote el masaje.

S: ¿El masaje, o viéndome las nalgas como la otra vez? Jaja

Y: que pena, pero es que se te transparentaba la malla.

S: jajaja si me imagine, ¿pero te digo algo? Me moje muy rico.

Y: No antojes, solo me quede fantaseando.

Ella comenzó a voltear a las escaleras y paró su caminadora, y vi que se fue al baño de mujeres; yo volteé y solo vi que me llamó a señas.

S: Vamos a hacerlo rápido antes de que nos vean

Me jalo al baño de mujeres y me empezó besar y a bajar el pants, de un instante ella paró y me dice:

S: estoy un poco sudada, pero no tenemos tanto tiempo, así que perdona, pero tengo muchas ganas.

Y: No te preocupes, más rico para mí.

No termine de decirle eso cuando la recargue en el lavabo y le baje la malla sólo le deje la tanga, le abrí su culote sudado, pegue la nariz y se lo empecé a oler, un aroma tan delicioso e hipnótico, ella solo pudo gemir en voz baja.

S: Que cochino, tengo el culo bien sudado, no me lo vayas a mamar…

No termino la palabra cuando le pase la lengua por su ano, ella solo apretó las nalgas y después relajó las piernas, se inclinó más en el lavabo y se hizo el hilo a un lado y abrió sus nalgotas para mí.

Y: Ay que culote tienes. Ábretelo para olértelo y mamarlo todo.

S: Comételo todo, pero rápido antes de que llegue alguien.

Me pegue a su culo sudoroso y mi cara casi desaparecía en medio de esas nalgotas, me separé y me saque la verga y la puse en la entrada de su vagina mojada.

S: métela ya, antes de que alguien nos vea.

Empecé a embestirla, ella solo se apoyaba del lavabo y gemía como puta, me pedía que la nalgueara y que le jalara el cabello, ese culote rebotando y ella mordiendo los labios era lo mejor y sentir el riesgo de que nos vieran o que alguien entrara era adrenalina pura.

Y: Que rica estás, ya te quería coger.

S: dame toda la verga, déjame tus mecos adentro.

Y: te voy a dejar llena putita

S: lléname, lléname, haz lo que mi marido no hace…

Estuve bombeándola por 5 min y termine dejándole su puchita llena de leche, me subí el pants y me salí del baño de mujeres y me fui al de hombres.

A los 3 minutos salimos, y en las rejas donde se guardan las mochilas me da su tanga sudada, apestosa…

S: que cochino eres, ten mi tanga toda sucia (con una cara de caliente).

Y: Es que tienes un culazo bien rico.

S: Quiero que me vuelvas a coger, pero más tiempo, y me hagas cosas bien puercas.

Y: ufff, claro encantado.

S: Cuídate, bebé

Solo pude ver cómo baja las escaleras, con la leche adentro y sin tanga. Obviamente nos vimos en un par de ocasiones más y vaya que si es bien puerca para coger…

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