Restaurante prohibido (2)

0
2373
T. Lectura: 2 min.

Cojo aliento después de nuestro encuentro, ella sigue aquí sentada junto a mí, su cabeza reposa sobre mi hombro y su mano se entrelaza con la mía, dejo pasar unos minutos, no me quiero mover de aquí, sé que cuando lo haga nada volverá a ser igual, esto no se puede repetir, no puedo hacer esto más.

Aprieto su mano, cojo aire, la miro y le digo:

-Vamos, te llevo a casa, que es tarde, se van a preocupar. -Le beso la cabeza con lentitud, saboreando el momento.

Ella gime, me devuelve le apretón, alza la mirada y me besa con la misma lentitud.

Nos levantamos, nos vestimos, la espero fuera mientras cierra el restaurante y nos dirigimos a mi coche sin hablar.

Le abro la puerta del copiloto y se sube. Arranco el coche aún en silencio hasta que ella lo rompe:

-Lexa, yo…

-No hace falta hacer esto, sé que no puede ocurrir de nuevo.

-No iba a decir eso, llevo mucho tiempo deseando esto, no quiero que se quede en lo que haya sido eso. -suena irritada y desconcertada a la vez.

-Janet, no lo has pensado bien, tienes una vida plena, ¿de verdad quieres romper todo eso por esto? -La he dejado sin habla, la miro de reojo y esta mirando por ventanilla con los ojos empañados en lágrimas.

Se me nubla la cabeza, no estoy prestando atención a la carretera, así que paro en un área de servicio.

Aparco el coche y me giro hacia ella, sigue con la mirada perdida en la ventanilla y las lágrimas le resbalan por las mejillas, le cojo la mano, gira su rostro hacia mí y seco sus lágrimas.

-Lo tengo todo, pero no soy feliz, Lexa, toda la vida he estado evitando esto, quien soy realmente. La verdad es que no, no lo he pensado mucho, pero sé que hace media hora he sido feliz y mi versión más auténtica. Quiero más momentos así, no sé como solventaré todo esto, pero lo haré, y si estas dispuesta, lo haré junto a ti.

No sé qué decir, sus palabras me retumban en la cabeza “lo haré junto a ti”.

Se inclina hacia mí y me besa con necesidad y urgencia, me desabrocho el cinturón de seguridad mientras tanto y desabrocho el suyo, me separo de ella para deslizar el asiento del conductor hacia atrás, tiro de ella y la siento en mi regazo, deslizo mis manos bajo su camiseta, alcanzo sus senos, los masajeo, pellizco y juego con ellos, suelta un gruñido y me mira con deseo de más.

-Aguanta guapa. -le quito la camiseta y el sujetador, riego de besos su torso desnudo, me entretengo de nuevo en sus pechos mientras desabrocho su pantalón y mis manos se cuelan por debajo masajeando su culo.

Le quito el pantalón con algo de dificultad, inclino el asiento para que quede tumbado, la cojo de las caderas indicándole que se gire, la siento sobre mi cara, se agarra al volante mientras yo juego con mi boca en su sexo, mis manos recorren sus muslos mientras tanto. Siento como tiembla sobre mí, la oigo gemir, y de repente se le tensa el cuerpo a la vez que el mío, succiono con más fuerza y ahí viene, una humedad cuantiosa llena mi boca mientras gimo y ella grita. Cuando acaba de temblar se tumba sobre mí, tengo todo su cuerpo desnudo sobre el mío, la abrazo, su respiración, agitada todavía, se compasa con la mia. Me mira, me da un tierno beso y dice:

-Esto es lo que quiero, Lexa, quiero sentirme así de libre siempre.

Y yo asiento, pensando en si se de verdad querrá seguir con esto, cuando sepa todo de mí. Aún no me ha preguntado porque pongo límites, pero cuando lo haga, no sé si le gustará la respuesta.

Continuará.

Loading

DEJA UN COMENTARIO

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí