Rompiendo barreras

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Desde que conocí a mi esposa me di cuenta que era una mujer altamente caliente (al ser estimulada). Quiero aclarar que en su comportamiento normal ella era muy tranquila, inocente hasta cierto punto, pero cuando iniciaban las caricias y el cachondeo, cambiaba completamente y se transformaba en una hembra verdaderamente caliente.

Después de unos años decidimos juntar nuestras vidas ahora ya casados y conviviendo diariamente nuestra sexualidad entró en una estabilidad que nos hizo buscar algo más y comenzamos a fantasear con un tercero en nuestra relación.

Ella al principio se resistía a que en nuestros encuentros sexuales yo le mencionara si le gustaría que otro la acariciara, o que si le calentaba pensar en mamarle la verga a otro ella solo reía y me decía que estaba loco por decir eso, pero yo me percataba que su vagina se humedecía y lubricaba en exceso al tocar ese tema y sus ricos pezones se endurecían por su calentura.

Así transcurrieron algunos años de nuestro matrimonio yo tratando de meterle esa idea en su cabeza y ella resistiendo pero gozando con ese juego, una ocasión que andábamos de vacaciones pasamos por un sex-shop y le dije que entráramos, comenzamos a ver diferentes tipos de dildos y consoladores yo me percate en su cara ese rubor qué le llegaba cuando comienza a calentarse y transformarse en esa leona sexual y aproveche para volver a insistir en esa fantasía de si le gustaría sentir una verga diferente al coger mostrándole los dildos y en ese momento hubo un progreso en mi petición…

Ella me respondió que si yo quería eso, entonces que nos saliéramos de la tienda y que volviera solo y lo comprara, así lo hice, adquirí un dildo qué fuera de tamaño diferente a mi pene, al fin ese era el propósito,.. Que ella sintiera algo diferente, ya en el hotel comenzamos a fajar, y yo le susurraba al oído que iba a conocer un amigo y que la iba a coger, ella se reía y ponía cierta resistencia pero a la vez estaba excitada pues iba a sentir algo diferente (quiero recalcar que yo era hasta ese momento el único hombre que había estado dentro de su puchita…

Y lo digo con toda certeza y pruebas) me di cuenta que ella ya estaba sobreexcitada pues de inmediato me bajó mi short y comenzó a darme una soberana mamada como hacía tiempo no lo hacía, tragaba mi verga completamente, me chupaba los huevos y gemía diciendo palabras obscenas, yo le correspondí de la misma forma mamándole sus tetas duras y palpándole el interior de su vagina la cual ya destilaba sus jugos calientes, me había preparado y tenía el dildo cerca de nuestra cama, lo agarre diciéndole qué un amigo había llegado y quería cogérsela.

Ella sin dejar de mamarme asentía con su cabeza y le puse el juguete en la mano, ella lo toco, lo agarro y lo comenzó a sentir y su boca alrededor de mi verga cambió el ritmo mamándome con más intensidad y sus gemidos se hicieron más roncos y obscenos, de repente soltó mi verga y comenzó a mamar el juguete diciendo frases cachondas como… Que rica verga, que grande, yo aproveche para repetirle si quisiera probar otra verga, ella casi gritando me dijo si, si, con sus ojos cerrados dijo… Cogeme cabron, meteme esa vergota ya, quiero sentir que me parte en dos, se abrió de piernas y pude ver su puchita destilando líquido, completamente abierta.

Ella pedía verga ya, yo estaba con mi verga al máximo y quise metérsela y para mi sorpresa me dijo, no no… Lo quiero a él (todo esto sin abrir sus ojos) por lo que deduje que su imaginación estaba trabajando al 100… Quería al amigo, a su nuevo amante…

Acomode la cabeza del juguete en la entrada de su pucha y comencé a recorrerle sus labios vaginales con el glande del dildo y ella me urgió a que ya la penetrara, comencé a empujar y ella a decir, si si despacio por favor que la tienes muy gruesa, y comenzó a mover sus caderas tratando de acoplarse al ritmo de las embestidas del dildo, yo para agregar más realismo le decía… Querías una verga más gruesa, ¿no putita? Y ella respondió… Si cabron… si cogeme rico con tu vergota, rompeme la pucha, que me llegue hasta la garganta…

Comenzó a temblar y sudar y gimiendo me regalo un tremendo orgasmo diciendo si si papi que rico me cogiste… Si quiero si quiero ( aun con sus ojos cerrados imaginando a su amigo) saque el juguete de su puchita y esta quedo por unos segundos medio abierta por el grosor de la verga que la acababa de reestrenar, yo estaba por reventar y metí mi miembro y obvio sentí lo expandida que tenía su vagina, en ese momento abrió sus ojos me abrazo me beso y se entregó a mi diciéndome al oído, que delicia ser cogida por dos machos eso me prendió aún más pero cuando me dijo…

La verga de “el” esta riquísima no aguanté más y exploté llenándola de mi leche caliente la cual ella disfruto muchísimo… Terminamos exhaustos y me recosté a su lado, yo aun escurría leche y liquido de su vagina ella se levantó y me limpio la verga tiernamente con su lengua y boca diciéndome gracias mi amor… Gracias por ser así conmigo, y de una manera pícara me dijo al oído… Si quiero… Yo le pregunté ¿qué? Y me repitió.. Si quiero experimentar lo que me has dicho.

A partir de ese momento supe que habíamos rebasado una barrera y que no tenía retorno, me dedique a buscar y planear de qué manera lograr ese anhelo… Busqué y le propuse chicos que se anuncian como gigolos… Muchos de ellos con una herramienta que hasta yo envidiaba, pero no le pareció pues decía que se veían muy falsos…

Incursionamos en páginas de plataformas swinger e intercambio y le gustó mucho chatear con hombres que la adulaban por las fotos que habíamos subido en el perfil creado de las hermosas tetas de mi mujer con sus deliciosos pezones rositas, su hermoso trasero y su puchita con su vello púbico perfectamente recortado sin llegar a estar depilada (me encanta la puchita de mi mujer) con algunos llego incluso a intercambiar videos en tiempo real ella acariciándose su vagina lubricada por sus jugos y ellos mostrándole la verga erecta…

De algunos me decía… “este la tiene muy rica” pero pasaba el tiempo y no se decidía a dar el siguiente paso mientras nosotros cogíamos siempre acompañados de su amigo imaginario con la verga gruesa. Pasado algún tiempo supe de bares swinger en la ciudad donde radicábamos y me puse a investigar bien ese tema y le propuse ir a uno, al principio ella se resistía pues decía que acudía a esos lugares cualquiera y no había control, yo le expliqué todas las medidas de protección e higiene que exigían en esos clubes y finalmente aceptó ir a uno… Escogió uno entre varios y me dijo que solo iría por curiosidad… Como a tantear el terreno…

Llegó el día y se arregló muy bien, sin rayar en lo exagerado sexualmente pero si iba muy hermosa… Un vestido a la rodilla, algo normal… Pero debajo solo traía una deliciosa tanga qué a mi parecer la usó para en caso de necesidad facilitar la acción. Llegamos nos recibieron y el lugar era una casa en una colonia de buen nivel sin ningún letrero afuera que notara de que se trataba y eso nos agradó, adentro el ambiente era tranquilo, varias salas, semioscuras, música suave, risas y gente de todo tipo y nivel conviviendo, nos dieron unos brazaletes fosforescentes qué de acuerdo al color indicaba qué solo íbamos como a ver o probar sin la intención de algún intercambio o algo más…

Comenzamos a recorrer el lugar y yo sentía la temperatura de mi esposa, sentía su respiración un poco más acelerada de lo normal, vimos parejas fajando, otras bailando y llegamos a lo que se llama salón general o algo así… Era una habitación grande casi en penumbras en donde se respiraba una atmósfera a sexo… Había unas 10 o 12 parejas algunas cogiendo, otras fajando, una mujer haciendo un oral a su acompañante, pero notamos que había libertad de todo, pues podías interactuar con quien fuera si este lo permitía obvio…

Yo me puse muy pegado a la espalda de mi mujer ya con la verga bien parada ella lo sintió pues se restregó a mí y se notaba muy caliente, al abrazarla y tocar sus pechos sentí otra mano, era la de quien estaba a nuestro lado, estaba manoseando los hermosos pechos de mi mujer… Yo me saqué de onda al principio y quise ver la reacción de ella y para mi sorpresa ella lo estaba permitiendo, abrí la blusa y saqué una de sus ricas bubis qué ya tenía el pezón como piedra de excitación, viendo esto nuestro cómplice hizo lo mismo con la otra y comenzó a chupar su pezón.

Mi mujer comenzó a gemir delicioso y me buscó la verga yo de inmediato me la saqué para que la acariciara y eso dio pauta a que ella le sacara la verga a nuestro socio, así estábamos ella con 2 vergas en sus manos acariciándolas y un cómplice saboreando su teta izquierda…

El amigo quiso ir más allá pero ella ya no lo aceptó y me dijo que fuéramos a otra área, el amigo agradeció y nos fuimos a un área más tranquila en donde solo había 3 parejas, muchos cojines y sillones amplios y estaba más iluminado, mi mujer iba super excitada yo lo notaba pues conozco su mirada, en esa sala una de las 3 parejas bailaba muy cachondo casi casi cogiendo los dos, la otra pareja estaba en un sillón y la dama estaba montada sobre su macho creo bien ensartada, la tercer pareja estaba en un extremo del salón sobre un sillón bastante grande y ella le daba una tremenda mamada de verga al amigo.

Como dije, el salón estaba más iluminado por lo tanto los detalles eran más perceptibles, nos sentamos en el sillón grande donde estaba la pareja dando el oral y mi mujer se hipnotizo con la verga del hombre, vi cómo se quedó viendo como la boca de su hembra saboreaba lo largo del tronco, reconozco que era una verga más grande que la mía, al vernos dejaron de hacer el oral, él se acomodó discretamente la verga y nos hicieron platica, una charla corta, sin sentido más bien para romper el hielo, aunque creo que el hielo se había roto en la otra habitación, la dama se enfocó en mí y el amigo atrajo la atención de mi esposa, la cual vi que empezó a reír y platicar con soltura con el…

No sabía que platicaban pero a mí la dama empezó a sobarme mi entrepierna y mi pito reacciono de inmediato, me pidió que lo sacara y se prendió de mi verga de una forma muy sabrosa, jugueteando mis huevos con su mano, yo cerré mis ojos unos segundos…

Comencé a escuchar unos gemidos masculinos y me percaté que mi mujer ya sin freno alguno estaba haciéndole a nuestro compañero una soberana mamada de verga, vi sorprendido como la recorría desde el glande hasta los huevos con su lengua y el amigo ya tenía una mano bajo la falda de ella acariciándole su vagina la que imagino que estaría completamente lubricada, mi acompañante aprovechó mi desconcierto para montarse en mi agarrándome la verga y diciéndome al oído… “deja que gocen y clavame tu verga papi” eso me distrajo momentáneamente enfocándome en clavar a mi acompañante qué por cierto era una hembra madura sin ser vieja…

Muy maciza en carnes, nalgas firmes y tetas ricas con una boca que besaba delicioso, hasta que unos fuertes gemidos (conocidos por mi) llamaron mi atención, pues era mi esposa que había cedido a la tentación y estaba completamente abierta de piernas entregándole su rica puchita (qué había sido solo mía hasta ese momento) a ese desconocido que la tenía completamente ensartada, yo veía como bombeaba profundamente a mi mujer quien soltaba unos gemidos de placer y de cierto dolor por sentir que ese tronco de verga le llenaba completamente la vagina.

Ella se aferraba fuertemente a la espalda del hombre, veía la expresión de su rostro con esa placer y angustia de sentir las embestidas de ese toro que tenía encima sus gemidos de placer llenaban el salón, mientras yo seguía montado por la rica hembra de nuestro cómplice quien se movía como loca encima de mi verga, en un momento mi esposa quiso cambiar de posición y optó por la que más disfruta…

En cuatro empinada.. Al separarse vi el tamaño de la verga qué se estaba comiendo mi mujer y me recordó al juguete con el que la convencí… Era gruesa y algo larga (más qué la mía lo reconozco) ella tomo postura empino su rico culo y el amigo la volvió a envainar completamente, cuando la penetro hasta el fondo vi la expresión de placer de mi mujer quien ya dominaba las acciones ordenándole a su matador como la cogiera… Le decía… Despacio despacio dejame disfrutar lo gorda que la tienes… O en veces le decía no pares no pares…

Era tanta mi excitación que no aguanté más y me vine a chorros con la hembra cabalgándome, en ese momento mi mujer estaba por llegar a su tercer orgasmo y le dijo a su cogedor que quería su leche en la cara…

Este se sale de mi mujer la voltea frente a él pues mi esposa estaba en cuatro y se quita el condón mi mujer comenzó a mamarle la verga qué palpitaba y se preparaba para escupir el chorro de leche mi mujer sin esperarlo sintió el primer lechazo en sus labios pues creo no le dio tiempo de hacerse para atrás y decidió seguir chupando el tronco de nuestro cómplice tragando parte de su leche y el resto salió por la comisura de su boca al momento que el bufaba como toro por el placer que le daba mi mujer…

Quedando finalmente a un lado de mi esposa sonriendo y diciendo ¡wow! Que rico palo… Mi esposa se limpió su boca como pudo se reacomodo su tanga qué había estado todo el tiempo en su tobillo izquierdo arreglo su falda y me dijo ya vámonos… La pareja trato de convencernos de seguir en el lugar nos dieron sus nombres los cuales por respeto voy a omitir, eran un poco mayores que nosotros, muy bien conservados ambos, ella una real hembra, el un hombre maduro alto bien cuidado y lo principal, bien aseado y con un aroma a buen perfume… Nos dijimos que volveríamos, nos dieron su número de teléfono y salimos del lugar…

No hablábamos, íbamos cada uno ensimismo, pensativos, como queriendo digerir lo que había sucedido… Yo sentía una mezcla de celos con placer y calentura, mi esposa creo era la que más sentimientos encontrados tenia, yo entendí la situación y decidí romper la última barrera.

La abrace, la bese le pregunté si había disfrutado y su primer respuesta fue preguntarme si yo creía que había hecho bien, que tenía miedo de haber roto algo entre los dos, yo la abrace fuertemente y le dije todo lo mucho que la amaba y que si ella había gozado yo igualmente lo disfrute, que si ella me seguía amando entonces lo que había pasado era solo parte de nuestro juego sexual buscando un mayor placer y que el amor no es egoísta ni acapara la satisfacción para uno solo, el placer no es unilateral, el placer es de los dos en cualquier circunstancia, dicho esto ella se arrojó a mis brazos y me lleno de besos y palabras amorosas, llegamos a nuestro hogar y mi mujer me dio una tremenda cogida qué ya se los narrare en otra ocasión…

Les aclaro que este suceso fue hace casi 20 años, y aún ahora en el momento de redactar y recordar se me llena mi pito de líquido preseminal… Adoro a mi mujercita hermosa, espero les agrade mi relato (es 100%) real y verídico cada detalle sucedió y quizá me olvide de algunos…

Mas adelante le contare otros relatos de nuestras vivencias y encuentros sexuales.

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