Tetas lactantes y calientes en consulta médica

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Hola amigos lectores, hoy les cuento mi anécdota sobre como tuve sexo en consulta. Cómo había comentado en el relato anterior, a los 20 años aproximadamente comencé a lactar, creo que mis tetas siempre fueron uno de mis atractivos, así que para variar la leche que me salía provocaba que me las estimularán bastante, incluso yo misma y a decir verdad nunca fue un problema para mí, al contrario me trajo muchos beneficios ya que siempre he sido bastante caliente, en fin…

Una tarde mientras teníamos una reunión familiar, uno de los invitados fue un médico, amigo y doctor de casi la mayoría de los familiares presentes, él era un hombre de unos 45 años más o menos, la verdad tenía algo de tiempo sin verlo, pero ese día coincidimos, cuando nos saludamos recuerdo que su mirada se quedó fija en mí, yo, joven y sexy fui un atractivo que lo cautivo, llevaba un vestido entallado y fresco para la ocasión, él me saludo de beso y no dejaba de verme, se sentó a mi lado, ya que cuando lo saludé a mi también me llamo la atención, era un hombre que si bien no puedo decir que guapo, si puedo mencionar que tenía algo cautivador y varonil que siempre me atrajo.

Dr.: Danna estás bellísima, te recuerdo cómo una niña y ahora eres toda una mujer hermosa.

Danna: Gracias doctor, usted también está muy guapo, lo recuerdo tal cual lo vi la última vez.

Ese día platicamos y justamente casi al final de la reunión le comenté que me gustaría tener una cita médica con él, ya que necesitaba a alguien de confianza para que me revisara.

Quedamos de vernos a los pocos días en su consultorio, y mientras tanto estuvimos teniendo contacto por mensajes, sabía que le atraía y sabía lo que ambos queríamos que sucediera en pocas palabras, así que le pedí la última cita ya que por estudio y trabajo no podía llegar antes.

Ambos esperábamos ese día con ansias, así que me fui lo más sexy posible, una blusa blanca ligera, mis tetas difícilmente pueden pasar desapercibidas, entre que mis pezones siempre están erectos y son largos, además mis aureolas son marrones y se marcan con colores suaves, una falda holgada que me hacía lucir mi cuerpo joven y caliente, una tanga pequeña para lucir mis glúteos y mi panocha caliente y para disimular en la calle, una gabardina que abajo cubría un cuerpo lleno de deseo por ser cogida.

Ese día al llegar a su consultorio nos saludamos de beso, al entrar deje mi gabardina colgada en un perchero, tome asiento y acomode mi blusa para que el escote acentuara mis tetas lactantes, él se sentó frente a mí y con una mirada llena de morbo comenzó “la consulta”.

Dr.: Trataré de ser lo más profesional posible Danna, porque tú belleza no me deja concentrarme, pero dime ¿Que te trae aquí?

Danna: Me da mucha pena lo que le voy a contar, pero desde hace tiempo mis senos lactan, como sabe no tengo hijos ni nada por el estilo, simple y sencillamente un día comenzó a salirme lechita.

Dr.: ¿Tienes dolor, irritación o algún bulto en tus senos?

Danna: No, ninguna molestia.

Dr.: ¿Es frecuente que te salga líquido de los senos?

Danna: No siempre, pero creo que hay momentos en que si comienza frecuente, luego se detiene y otras veces simplemente escurro y suelo mojarme de la nada.

Y bueno, cuando mis senos se llenan de leche si suelo tener dolor, no es intenso o insoportable pero se que ya acumule mucha leche así que busco la forma de sacarme la para estar más cómoda.

Dr.: Imagino que ha de ser molesto ¿Verdad?

Danna: La verdad no lo es, simplemente quiero saber si es algo por lo que debo preocuparme o si puedo seguir disfrutando de eso.

Dr.: ¿Disfrutando? Preguntó, mientas sus ojos me miraban intensamente y luego iban directo a mis tetas.

Danna: Así es, esa leche que me sale me provoca mucho, y creo que me gusta, sobre todo porque me ha traído momentos muy ricos doctor

Dr.: Vaya Danna me lo imagino, perdón que te lo diga, pero tienes unos senos muy atractivos, noto como se marcan y ahora pensarlos mojados me pone a pensar muchas cosas, pero ya basta, vamos a revisarte si te parece.

Pasa y ponte está bata, te voy a realizar un eco, así veremos de qué se trata. Al levantarse e indicarme donde, pude notar si bulto erecto, aunque hizo lo posible por cubrirlo con sus manos y una carpeta que llevaba.

Pase y me puse la bata, obviamente me desnude toda, dejando solo mi tanga, luego me recosté donde me indico, el se acercó y abrió mi bata lentamente y puso un gel muy frío y comenzó a revisarme con un aparato.

Dr.: Bien Danna, te voy a abrir la bata y te voy a poner este gel, esto me permitirá hacer la revisión fácilmente. Nunca me había sentido tan nervioso al hacer esto, no sé qué me pasa contigo. Al abrir mi bata y ver mis pezones oscuros y tan paraditos no sabía hacia donde mirar, estaba encantado.

Danna: ¿A simple vista como ve mis senos? ¿Están bien, le gustan? Mientras toque levemente cerca de su bulto por “accidente”.

Dr.: A simple vista está increíble, son unos senos muy lindos, me gusta el color que tienen y me encanta lo parado de esos pezones, impresionantes, quisiera decir tantas cosas, pero sobre todo hacer.

Reviso el segundo, y quiso cubrirme el primero que había revisado, pero lo destape sutilmente, dejando ambos expuestos.

Dr.: Danna no tienes nada de que preocuparte, tus senos están perfectos en todos los sentidos, lo que creo que puede estar ocasionando esto es algo llamado galactorrea, y puede deberse a diferentes cosas, tendría que enviarte a hacer estudios, pero no aparenta ser algo grave o que te pueda generar algo más, incluso la galactorrea también se produce por la estimulación, dime ¿Estimulas mucho tus senos? ¿Tú o tus parejas sexuales?

Danna: Si, la verdad es que desde que estoy comenzó me creo mucha excitación y en su momento a las parejas que llegue a tener también.

Dr.: Lo comprendo, a quien no, tremenda mujer y además lactando, debo decir que a mí también me encantaría estimularlos. Además de eso ¿tienes otra molestia?

Danna: Solo que llevo un tiempo en qué nos senos se llenan y de pronto siento un leve dolor en mi vagina, como si también se inflamara, después de eso trato de exprimir mi leche para calmar lo que siento. Es raro doctor.

Dr.: ¿Tienes relaciones frecuentes? ¿O te sucede cuando no las has tenido?

Danna: Creo que es cuando no las he tenido, llevo tiempo si tenerlas y esa sensación aparece más frecuente. Me mojo todita. Eso me dije mientras llevaba mis manos a mis senos y los apretaba, expulsando leche.

Dr.: Danna me estás excitando mucho, ¿en este momento te sientes así? ¿Inflamadita?

Danna: Si doctor, bastante incluso siento como si mi vagina estuviera palpitando. ¿Pudiera revisarme? Mientras abría mi bata, dejándole expuesto mi cuerpo en esa camilla.

Dr.: Voy a abrir tus piernas y a hacer a un lado tu tanga. Mientras lo hacía sus ojos estaba deleitados, y sus manos tocaron mi panocha, mientras movía mi tanga.

Dr.: Dios mío, que ricura, tienes una vagina súper húmeda y hermosa, se ve tan apretadita.

Con cuidado abría mis labios y tocaba suavemente, mientras lo hacía cerro sus ojos y soltó un suspiro, yo gemí suavemente.

Danna: Revíseme por favor y dígame como quitar esto que siento, por favor. Y seguía exprimiendo leche.

El doctor comenzó a meter sus dedos de una forma suave, estaban sus manos llenas de mis jugos.

Dr.: Danna ricura, no puedo tenerte aquí y no hacer nada, déjame quitarte esto porque yo también siento mi pene palpitar de tener a una hembra como tú, estoy duro mami.

Luego se agachó y comenzó a lamer mi panocha, mientras se quitaba la camisa, yo no paraba de disfrutar como lo hacía, luego metía una y otra vez mi tanga entre mis labios, mientras observaba como se humedecía y como me partía la panochita caliente, después me senté en esa camilla y se acercó a pedirme que lo amamantar como bebé, hipnotizado lamia mis pezones, los mordía y exprimía leche, como si quisiera vaciarlos completamente, mientras mamaba uno exprimía el otro, mis lechita salía como chorro, entre más me excitaba más lactaba.

Danna: Que rico lo hace doctor, mis jugos son por usted, me tiene muy caliente. Mientras lo tomaba por el cabello duramente y no lo despegaba de mí.

Se quitó el pantalón y pude ver su verga venosa, dura y deliciosa, él la tomo con sus manos y la sacudió, yo sentada en la camilla, me recargue en el muro, subí mis piernas al filo de la camilla y las abrí, con una mano me exprimía y jalaba mi pezón erecto como su verga y con la otra abría mis labios, pues me gusta que vean mi vagina expuesta, mojada y palpitante de placer.

Dr.: Ricura, te la voy a meter.

Y primero golpeteo la punta de su pene en mi panocha una veces y luego me penetro suavemente, sentía como entraba su pene gordo y enorme. Lo tome por el cuello, mientras gemía, el se pegaba a lactar mientras sus movimientos eran cada vez más fuertes, con sus manos me tomaba duramente de las nalgas y la cadera para sentir como sus huevos topaban con mis jugos. Saco su verga llena de jugos, con mis manos tome su miembro y lo masturbe, poniendo leche y jugos para que resbalara, mientras el gemía también.

Me volteé para exponerle mis nalgas y el me siguió penetrando, las abrió y metió su verga, me daba con fuerza, luego movía mis nalgas y el comenzó a tocar mi clítoris, duro como él y mis pezones, sensible y a punto de llevarme al orgasmo. Recargue mi espaldas en él, besaba mi cuello y hombros, me movía más duro, y el con una mano me saca a la leche y con la otra seguía pegado a mi clítoris.

Tuve un orgasmo riquísimo pues le regale un squirt, saque chorros de mí, saque su verga para expulsar mis aguas, y él estaba mojado pero con ganas de más, volví a introducir ese pene y ahora más duro me movía, el no paraba de gemir, al punto de casi gritar y antes de llegar me dijo: “Que rico, me encantas niña, coges y te corres delicioso”.

Me dio una nalgada y llegamos los dos al orgasmo, sentí como sus mecos quedaba en mí, saco todo dentro de mí, luego volví a tener otro squirt, está vez mis piernas estaban temblorosas, la leche de mis senos salía sola. Lo saque de mí, volteé hacia él, chupo mis tetas nuevamente y yo abrí mis labios y le dije: “Doctor mi vagina está más palpitante mire”, el con su mano tomo mis jugos los probó y medio a probar también, y dijo: “sabes riquísima, espero volver a hacerte mía”.

Después de eso nos vestimos y me llevo a mi casa, íbamos extasiados, fue uno de los mejores momentos.

Espero que te guste mi relato y si te gusta déjame saber que te provoca, muchas veces leo comentarios y luego me masturbo sabiendo lo que mis relatos excitan a hombres y mujeres. Quiero masturbarme leyéndote.

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3 COMENTARIOS

  1. Que rico te cogió el Dr. Que buena calentada me haz dado imaginando cada detalle de ti y de tu historia, se me ha puesto muy dura y escurriendo lechita…. Saludos y besos en tus tetas Danna!

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