Después de haber tenido esa experiencia límite con un perfecto desconocido con mi novia Paula en verano, mi gran temor era que la relación se viera afectada negativamente, sin embargo el efecto fue todo lo contrario, creo que nos acoplamos más y existía una plena confianza, antes de esa situación yo era medianamente celoso, ya que para mí Paula tenía todo lo que yo quería, tanto en el ámbito emocional como físico, siempre me había gustado las mujeres bajitas y sobre todo tetonas, y más con su piel blanca y tersa.
Una vez se dio esa situación la verdad es que ya no sentía celos, sino que, todo lo contrario. Quizás lo único que me hacía ruido es que desde dicho momento no volvimos a hablar nunca del asunto, solo seguimos nuestras vidas como siempre, al principio sentía que a Paula le avergonzaba demasiado, y por eso evitaba el tema, y luego también sentí que tenía cierta culpabilidad.
Así las cosas, seguimos con nuestra vida como siempre, seguimos haciendo las mismas cosas, y una vida normal en general. A finales de ese año, quedamos de salir con un muy buen amigo mío Cris, quien hace poco había terminado una relación con una amiga en común de nosotros, quien tenía una relación paralela con un compañero de trabajo, esto hizo que Cris entrara en una profunda depresión, por lo que yo me sentí con la responsabilidad de hacerlo salir de ese letargo, por lo que salíamos bastante a fiestas a bailar para que conociera gente, esa noche Cris tuvo un bajón anímico en esa salida, por lo que lo acompañamos a su casa para que se desahogara.
Nosotros solíamos quedarnos a dormir en su casa que era una herencia en la que vivía solo el, con su sobrino de 19 años, que su hermana había enviado a estudiar a la universidad en nuestra ciudad, y que por lo general los fines de semana siempre salía de fiestas por lo que poco lo veíamos, y por lo tanto usábamos su pieza para quedarnos a dormir.
En esa noche llegamos alrededor de las 1 una de la mañana, y nos dedicamos a beber en exceso, fumar marihuana, y por su puesto escuchar los llantos de mi amigo que nosotros siempre terminamos consolando, estuvimos en eso un par de horas, hasta que Cris quien tenía muy poca tolerancia al alcohol quedó completamente borracho y tendido en el sofá, por lo que a duras penas con ayuda de Paula lo llevamos a su habitación del segundo piso para que siguiera durmiendo.
Nosotros también habíamos bebido demasiado por lo que decidimos quedarnos a dormir, eso si antes bajamos a seguir bebiendo y conversando un rato para luego ir a la habitación del sobrino de Cris, cuando íbamos subiendo por las escaleras riendo por nuestro estado, nos tropezábamos y además yo manoseaba a Paula quien solía ir a bailar con minifalda, colaless, peto y altos tacones, a mi me encantaban esos outfit por lo que siempre me calentaba verla así, y por eso al llegar a la cama nos pusimos cariñosos y empezamos a toquetearnos hasta tener sexo.
Estábamos en eso, Paula me montaba y yo jugaba con sus enormes tetas, cuando de repente pude ver en la puerta a Pablo, el sobrino de Cris con la cara totalmente sorprendido por la escena, Paula rápidamente se tapo como pudo y pidió disculpas, y yo también le dije a Cris que pensábamos que no llegaría, y este tambaleando en la puerta aparentemente ebrio, sin poder moverse muy naturalmente, decía que el iría a dormir en el sofá, ante lo cual Paula le dijo que no que nosotros nos iríamos que no se preocupara.
Cuando Pablo se tropieza al intentar ir al baño de la pieza, por lo que yo rápidamente lo agarre para que no cayera y con ayuda de Paula ya que Pablo era muy alto, lo recostamos en la cama, este tenía fuerte olor a alcohol y quedó con los ojos cerrados, Paula lo miraba y me decía que estaba muy avergonzada y que este tenía cara de niño, lo cual era cierto ya que solo tenía 19 años, sin embargo yo le dije parece que no es tan niño, señalándole la tremenda erección que evidenciaba su bulto, Paula se largó a reír.
Y en eso Pablo aún con los ojos cerrados, me balbuceaba palabras, me decía con tono burlón, “lo siento tío por interrumpirle el polvo con esa minita”, como que minita replicó Paula visiblemente enojada, yo reí y le dije que la había conocido en la disco, que me disculpara por usar su cama en tono de broma, ante lo cual Paula totalmente enojada me empujó, mientras Pablo dijo que nunca había visto un par de tetas como esas, y yo le dije apuesto que no, para disculparnos por el mal momento, mi amiga podría ayudarte a dormir bien, mientras este reía y se tocaba su bulto, diciendo es todo suyo claramente borracho.
Ante esto Paula me decía al oído enojada si es que acaso creía que era una puta, y yo le respondí al oído que me gustaría verla nuevamente serlo, ante lo cual con su cara totalmente roja, me quedó mirando fijamente, yo me paré y la tomé de las caderas, le baje los colales y la hinque boca abajo en la cama, por lo que cara quedó directamente en el bulto de Pablo, quien a duras penas balbuceaba cosas que no entendía, yo comencé a lamer la vagina de Paula, me detenía en su ano y aprovechaba de mirar de vez en cuanto como esta acariciaba con sus mejillas y labios el bulto de aquel joven.
Estuvimos así un rato, cuando me levanto para poder penetrarla de a perrito, cuando me llevó la sorpresa de que Paula ya tenía en su boca todo el miembro de aquel joven, lo lamía animosamente, lo cual me calentaba demasiado era el hecho de que mientras la penetraba acariciando sus nalgas, me quedaba la imagen de Paula quien es muy bajita, por lo que se veía sumamente pequeña su humanidad de 1.49 mts, en relación a Pablo que si bien era joven era mas alto que yo, y fácilmente medía más de 1.80, tenía un cuerpo atlético y un pene más largo que el mío, pero mucho menos grueso.
Paula le lamía los testículos y recorría su pene con su lengua, mientras Pablo parecía retorcerse sin abrir los ojos. En eso Paula, con un cambio de actitud que me recordaba a lo que había pasado en verano, se levantó y corrió a Pablo dejándolo acostado boca arriba con los brazos extendidos y atravesado en la cama con el pene totalmente erecto, yo solo la observaba ensimismado en su cara, que parecía tener un semblante que nunca le había visto, comenzó a besarme muy ricos, mientras yo acariciaba sus ricas tetas que le colgaban, y ella al oído me preguntaba que si me gustaba eso, y yo le contestaba que me encantaba verla ser una puta.
Entonces mirándome de frente y caminando hacia atrás me preguntaba “¿te gusta?”, yo hipnotizado le decía me encanta. Paula se paro en la cama sobre Pablo, lo cual nuevamente hizo a resaltar lo pequeño del cuerpo de mi mujer en relación al de ese joven, yo explotaba en morbo al ver eso, mientras Paula se agachaba lentamente acercando su vagina al pene de Pablo, mientras jugueteaba con sus enormes tetas y pellizcaba sus pequeños y rosados pezones erectos, al tener el glande de Pablo acariciando su clítoris ella me preguntaba “¿Esto es lo que quieres?, ¿quieres que el este dentro de mí?, y yo casi babeando solo le podía decir si por favor…
Así fue como agarrándole el pene empezó a moverlo en círculos en la boca de su vagina que a esas alturas estaba muy húmeda, yo solo atiné a acercarme para poder ver en primer plano esa escena sin perderme detalles mientras me masturbaba, podía ver como delicadamente iba introduciendo ese pene en su interior, cuando de repente se dejó caer bruscamente hasta quedar totalmente ensartada, soltando un gemido, sin dejar de mirarme y mordiendo sus labios, yo sentía que mi pene iba a explotar.
Ella estaba montándolo de espaldas de una manera que nunca le había visto, cuidando que a todo momento quedara todo a mi vista, cada vez que se dejaba caer totalmente sobre el sonaba como chapoteaba su vagina y ella soltaba un quejido exquisito, yo sin darme cuenta, estaba a un par de centímetros viéndolo como si estuviera en un trance del que no podía salir, cuando de repente Paula me agarra del cabellos y me guía directo a su vagina para que le lamiera mientras era penetrada.
Yo parecía un loco succionando su clitorís mientras ella seguía gimiendo, ya no parecía importarle nada. Yo solo solo pedía que el joven no eyaculara, para que todo durara lo máximo posible, gracias a su juventud eso no pasó, Paula saliendo parándose un poco comenzó a besarme mientras yo la toqueteaba entera, sus nalgas, sus tetas, no podía controlarme, mientras le decía que la amaba, ella me dijo al oído con voz totalmente lasciva que también me quería a mi adentro, mientras volvía a hincarse sobre el pene de Pablo, al llegar a la altura correcta, tomó su pene húmedo con su mano y comenzó a forzar su glande con su ano, esto me dejó totalmente fuera de mí.
Paula prácticamente nunca me entrega su culo, esto me produjo cierto celo, pero francamente solo me excito aún más de espaldas a Pablo y sin parar de mirarme, se quejaba mientras poco a poco se introducía el pene en el ano, yo miraba de cerca como se iba dilatando hasta que ya estaba completamente dentro, en ese momento Paula con una voz entrecortada me dijo, faltas tú, yo rápidamente me pare y comencé a penetrarla por la vagina, agarrándola de las caderas, para que descansara un como sus piernas que a esas alturas le temblaban sin que las pudiera controlar.
Paula gemía de una forma que nunca le había visto, una mezcla entre placer descontrolado y dolor, tenía espasmos mientras yo me concentraba en ver como rebotaban sus grandes tetas haciendo un rico sonido, podía sentir el pene más largo y delgado de Pablo mientras la penetraba, se sentía suave mientras, estaba a lo largo del ano de Paula, cuando de pronto cada vez deje de sentirlo tan duro, y un sonido hacía entender que Pablo había eyaculado, Paula ya acostada sobre el cuerpo de Pablo, y con su pene que se iba poniendo flácido dentro de su ano, recibiía mi penetración se dio vuelta para ponerse en cuatro mientras lamia el pene flácido de Pablo.
Y ahí podía ver como su ano aún dilatado dejaba ver como una especie de recipiente de semen que poco a poco salía por una hilera que goteaba mientras su ano palpitaba tomé mi pene y la penetré bruscamente, por lo que Paula agarraba las sabanas fuerte, y me decía correte, yo vuelto loco la penetraba mientras saltaban gotas de semen de su ano y pronto también el mió ya que comencé a correrme y sentía que no paraba de hacerlo.
Paula ya sin poder mantener sus piernas sin temblar solo se dejó caer al lado de pablo quien solo balbuceaba con la boca abierta y los ojos cerrados, diciendo que perra más exquisita, es lo mejor que me ha pasado. Yo me senté en el suelo, cuando de pronto Paula como volviendo en sí tomo su ropa y salió rápidamente de la habitación.
Yo me recompuse tomé mi ropa y la seguí, Paula, estaba en el sofá vistiéndose, con lagrimas en sus mejillas, me decía no se por que hicimos esto, que vamos a hacer. Yo la intentaba calmar, y ella me dijo que quería irse a la casa, por lo que le dije que nos fuéramos y ella me dijo, que no que yo me quedara y inventara algo que ella se iría sola en el auto.
Yo totalmente confundido, la dejé ir y subí a la pieza y le dije a Pablo que la mujer se había ido, mientras lo ayudaba a acostarse, el me decía que estuvo estupendo, pero yo le dije que no le contara a nadie porque era una mujer con la que estaba engañando a mi novia Paula, por lo que por favor no dijera nada a nadie, Pablo riéndose solo me daba las gracias que era el mejor, y que contara con el para todo mientras se repitiera, quedándose dormido al poco tiempo.
Yo bajé al sofá pregunté a Paula cuando había llegado a su casa, y ella solo me dijo nos vemos mañana, yo me quedé despierto toda la noche pensando en lo rico que había sido todo, y preocupado por el estado de Paula, lo único que pensaba era que ya no había vuelta atrás.
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