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Incesto

Relatos de incesto gratis y morbosos. Amor filial entre miembros de la familia: padre-hija, madre-hijo, hermano-hermana, cuñados, etc.

Relato destacado

Incesto » Pag. 3

Pasión sobre la nieve (8): Cimientos de cristal

Raúl sonrió con la satisfacción de quien acaba de ganar una negociación imposible. Se levantó y le ofreció el brazo. Sofía se puso en pie, sintiendo el peso de su propia decisión aplastándola. Caminó junto a él hacia la salida del restaurante, consciente de que cada paso la alejaba más de la mujer que había descubierto ser y ...

Perdido por mamá (4)

Mi madre se movía arriba y abajo sobre el regazo del abuelo, agarrada de su cuello, en cuclillas sobre la cama. Él se limitaba a dejarse hacer, y chuparle las tetas, la magreaba las nalgas y sus dedos se perdieron allí. Le separó los cachetes, que aún estaban algo marcados de la caña de antes, y metió el anular de...

Mi hermana Brittney

El vestido satinado negro se adhería a su cuerpo como una caricia líquida, el escote profundo delineando la curva superior de su busto con cada respiración tranquila. Las medias transparentes negras continuaban la línea oscura desde los muslos hasta los pies, creando una continuidad elegante y oscura que hacía que la mirada se desliz...

Enema

Tomó mis testículos con una ternura que nunca había imaginado posible. Los sopesó, los acarició, los exploró con la precisión de quien conoce el cuerpo humano como un mapa sagrado. Al principio sentí vergüenza. Después, solo placer. Un placer profundo, animal, inevitable. Y de pronto, sin que nadie tocara mi pene, el orgasmo me ...

La asamblea de las madres ninfómanas (4 ¿Final?)

Y Deborah, mi madre, todavía chorreando la leche de Minho, se puso frente a mí, abrió la boca y se tragó mi polla hasta la garganta. Chupó con amor de madre, lengua girando, garganta apretando. No aguanté. Me corrí con fuerza en su boca, chorro tras chorro, mientras ella tragaba sin desperdiciar ni una gota, mirándome a los ojos c...

Madre dermatóloga

No fue un roce médico. Fue una caricia. Palma abierta, dedos que bajaron por el tronco, apretaron suave el escroto como buscando algo inexistente, volvieron a subir. Bajó el prepucio con dos yemas expertas, lo dejó bajar del todo, lo volvió a subir despacio cubriendo la cabeza hinchada. Una, dos, tres veces. Lubricado por el mismo ace...

Dilema de una buena tía (3)

—Esto no puede seguir así —dijo con la voz temblando de indignación… o de algo más—. El chico está sufriendo. Esa tensión constante no es sana. Un hombre joven no puede estar con esa… esa presión todo el día. Necesita liberarse. Suspiré y me apreté las sienes con los dedos. —No es solo eso, Carmen. —Mi voz salió ro...

La prima Ivana

Después llevó una de sus manos hasta el coño de Ivana y se puso a acariciarla el coño, esta al sentir la comenzó a gemir, pero su prima no se conformó con eso, sino que, sin dejar de entregar su coño a la lengua de su primo, giró su cabeza, y llevándola hasta las tetas de su prima se puso...

Dilema de una buena tía (2)

—Y es un hombre. Un hombre joven, sano, que lleva… ¿cuánto, Diego? ¿Días sin poder tocarse? —Una semana —respondió él, casi inaudible, avergonzado pero excitado, confundido pero presente. —Una semana —repitió Isabel, como si fuera una tragedia—. Eso no es saludable, ¿sabes? Para un hombre. Acumular todo eso. Especial...

Perdido por mamá (3)

La calenté, aun sin meterle los dedos, con golpecitos y caricias, ella ronroneaba sin mirar. Mi anular fue el primer expedicionario en su interior, que estaba tan húmedo como el exterior, el ronroneo subió de volumen. No empezó a gemir hasta que añadí otro dedo a la penetración. Entonces imprimió un cadencioso movimiento a sus cad...
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