Confesiones de una mujer casada (7)
Nos salimos de la piscina, Ramiro sacó dos cervezas, tomamos varios sorbos y se sienta en una de las sillas y yo me le arrodillo enfrente de él colocando una toalla en el piso y le agarro la verga y empiezo a mamársela, se la lamí, me la restregué por la cara, le chupé las huevas. Ya llevaba cosa de...