Me entregué al capellán de la Universidad
Cuando empezaba el quinto ciclo en la universidad, llegó a la universidad un nuevo capellán. Español, de Navarra. Desde que lo vi por primera vez, me humedecí. Era joven, de 32 años (luego supe su edad), alto, fornido, bronceado al sol, cabellos castaños. Más parecía un sexy futbolis...