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Dominación

Relatos Eróticos de Dominación. Relaciones sexuales consentidas entre amos y sumisas. BDSM, bondage, disciplina, obediencia, sumisión, humillación, etc.

Relato destacado

Dominación » Pag. 1

Mi cómplice (1): El origen

El sexo fue una batalla donde ella buscaba su propio colapso. La adrenalina de lo prohibido en el trabajo se trasladó a la cama del motel en forma de una entrega feroz. Mi mano impactó contra su piel con la misma seguridad con la que corregía sus documentos, y cada marca que dejaba era un sello de propiedad que ella...

Laura, la mamá de Mateo

Bajó el cierre. Metió la mano dentro. Sacó su miembro despacio,. Era grueso, venoso, la piel oscura y arrugada. No estaba completamente duro todavía, pero ya se hinchaba solo con mirarme. Olía fuerte, a hombre maduro, a sudor del día entero acumulado bajo la ropa. Feo. Igual que él. —Arrodíllate —ordenó. Me deslicé de la sil...

La preferida de Chávez

Me soltó y me arrojó contra el escritorio y bajó de la manera más desesperada y sucia a besar mi vagina que aún expulsaba su leche espesa, no sé por qué esa acción provocó mucha excitación en mi ver aquel cerdo devorando mi vagina llena de semen, la devoraba con hambre y sed y yo podía ver su leche embarrada...

Atrapada en el Mall (2 de 4)

Alex dio un paso atrás, rompiendo el contacto apenas un segundo. Sus manos fueron al borde del polo ajustado. Lo levantó despacio por la cabeza, revelando primero la cintura marcada y el abdomen tonificado, luego los senos firmes y altos, sus areolas amplias y oscuras, sus pezones erectos y sensibles apuntando hacia mí como si me recla...

El viaje que terminó en trío (2)

Entonces lo sentí entrar. Esa gran verga en mi vagina, hasta el fondo tocando cada parte y empezando a moverse como si fuera una herramienta de construcción, pum pum pum el oficial era tosco y cogía como si estuviera enojado, era riquísimo. Mientras me penetraba sentía sus manos apretando mis tetas y podía ver cómo en la parte tras...

La puritana de la oficina (1)

Sus manos bajaron despacio por los brazos de ella, hasta llegar al escote. Con dedos torpes pero decididos, tomó el segundo botón de la blusa celeste y lo desabrochó sin pedir permiso. La tela se abrió más, dejando ver el inicio profundo del valle entre sus tetas altas y firmes. Aprovechó el movimiento para rozar con los pulgares la...

La limpiadora que quería ensuciarse

El dedo de Acemps presionó el centro. Una promesa de invasión que hizo que la «Guerrera» de su tatuaje quisiera huir, mientras la «Zorrita brasileña» se estremecía de anticipación. Sin previo aviso, él metió su mano izquierda por debajo de su vientre, buscando su coño empapado. Empezó a masturbarla con un ritmo agresivo, frot...

Sin limites: Camila y sus amigas me dan ordenes sexuales

Los movimientos fueron intensos y aunque quería que Camila se viniera antes, el exceso de estímulos me ganó y un fuerte orgasmo llenó su vagina con mi leche... ella gritaba de placer. Y fue así como poseído una vez más por el placer la tumbé en el sillón donde Beca estaba sentada con su mano en su vagina masturbándose y...

Bendición del hijo (3)

Cuando la taza está lista, se da vuelta. Paula sigue de pie junto al escritorio, pero ahora se ha apoyado un poco contra el borde, con una cadera ladeada. Los jeans le marcan todo: el vientre plano, las caderas, ese culo que delicia. La blusa blanca, con esos dos botones abiertos, deja ver justo lo suficiente: la curva de las...

Sin límites: El pacto de mi exnovia

Mi lengua iba en círculos sobre su sensible clítoris sin llegar a él directamente. Fue entonces que sentí su mano sobre mi pelo pidiendo bajar. Empecé a lamer su vagina con fuerza sintiendo sus retorcijones y con mi dedo entrando en su ano, poco a poco. Duramos un rato hasta que el segundo orgasmo vino. Ella me detuvo con fuerza...
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