Un problema de territorialidad con los vagabundos
Vaya giro más inesperado. Era cuestión de decidir rápido, aunque habíamos logrado que aceptara, pero no contábamos con esa petición, ahí nos dimos cuenta que tonto no era “¿Solo dormir?”. Preguntó mi esposa. -Si –dijo Julio de una manera escueta. Mi esposa suspiró y le dijo que estaba bien, que no habría problema siempre ...