¿Dominada?
No dejo de pensar por qué me tienes así. En mi muñeca derecha, tu corbata; en mi muñeca izquierda, mi fular, ambas prendas amarradas a los barrotes de la cama.
Han sido muchos días de miradas, de roces, de frases llenas de dobles sentidos e insinuaciones, y también con nuestros más y nue...