Isa, de rancia reprimida a sumisa caliente (V y final)
Me dediqué todo el día tranquilamente a mis cosas, tenía que descansar de las sesiones que había tenido con mi Perra y debía planificar una estrategia para poder usarla cuando quisiera sin levantar sospechas. Ese día no volví a encender el móvil, a la mañana siguiente tenía varios mensajes:
- Ya he encargado el cambio de habi...