Lucía, dominación y sexo en la Roma Imperial (Segunda parte)
Julio dejó el libro que estaba leyendo sobre la mesa de su habitación y suspiró. Echaba de menos la brisa marina de Pompeya. En Roma había demasiada gente y pasear por algunas calles a determinadas horas era peligroso. Sin embargo no podía quejarse, su familia, sin ser de las más ricas, era acomod...