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Erotismo y Amor

Los mejores relatos sobre erotismo. Historias que narran el deseo íntimo, el romanticismo, la pasión, el sentimiento y la sensibilidad.

Relato destacado

Erotismo y Amor » Pag. 1

En sus brazos está mi paz (1)

Mi cuquita ya palpitaba de anticipación cuando su aliento caliente rozó mis pliegues por primera vez esa noche. Estaba boca arriba en la cama. Mis piernas abiertas, rodillas flexionadas, pies apoyados en la sábana, temblaban sutilmente por la mezcla de frío de la brisa nocturna y el calor que subía desde mi vientre. La luz tenue de l...

Aroma a café

Yo aguanto lo que puedo, pero cuando Clara se corre –un orgasmo violento, cuerpo temblando, chorro caliente mojándome el regazo–, no resisto más. Me corro dentro de ella, chorros profundos que la llenan mientras ella gime “sí… lléname… que lo sienta cuando vuelva”. Cris se corre viéndonos, dedos acelerados, un gemido ronc...

Luis y Marcela (deseo y lujuria)

Luis jadeaba, excitado por el sonido de sus gemidos y la sensación de su cuerpo respondiendo al suyo. Sin dejar de bombearla sin parar, deslizó una mano por su costado hasta encontrar sus pechos, que se balanceaban con cada embestida. Los estrujó, acarició los pezones duros, pellizcándolos, mientras su ritmo se volvía más salvaje. ...

Seduciendo a la señora de limpieza

Dimos otra vuelta y en una parte que no estaba muy alumbrado me orilla y ella enseguida se abalanzó sobre mi verga y empezó a chupármela, lengüetearla, la jalaba con las manos, y me la volvía a chupar, así estuvimos unos minutos en lo que probaba las primeras gotas de miel, se lamía sus labios y volvía a chupar, a...

Mi gusto culposo y el más sabroso

Me besaba locamente, y le dije que me deje montarlo, quería sentir su verga en mi vagina, y él encantado se acomodó y cuando yo empecé a introducirme lentamente su verga y luego di un sentón que llegué hasta el fondo, Alex me decía cuán delicioso era sentir mi interior tan apretadita que era y comencé a moverme, él tenía...

La tentación vive abajo (1)

Sus palabras fueron un disparo directo a mis entrañas. Me giré con fuerza, dejándola debajo de nuevo, y la besé con furia. Paula abrió las piernas sin resistencia, mojada, cálida, lista para recibirme otra vez. Esta vez entré más despacio, con un control casi doloroso, queriendo saborear cada centímetro de ella, escuchar cada gem...

Solo queda una cama

Sato rio, pero aceptó. Sayo se giró, dándole la espalda, aguardando. Él se pegó a ella, sus brazos rodeando su torso, las manos rozando accidentalmente —o no— la suavidad de sus pechos. Sus cuerpos encajaban, el trasero de ella presionando contra él de un modo que era a la vez inocente y provocador, tierno como una promesa susur...

Doce años después

Comenzó a moverse lentamente, luego, sus movimientos fueron subiendo. Me hizo mojar tanto que su verga entraba y salía y no dolía; me nalgueaba, apretaba de las caderas, susurraba cosas sucias y me tenía excitadísima. Estaba a punto de llegar al orgasmo, pero se detuvo, me dejó con las manos apretando la cobija. Se levantó para ped...

Tengo que contarte algo que te va recalentar

Le clavé mi poronga en cuanto ella quedó en cuatro patas con sus rodillas apoyadas en la cama, yo con una pierna en el piso y otra flexionada en la cama y ella mordiendo el acolchado que apenas lo soltaba para seguir relatando como Alegra la había masturbado con ese gran consolador. Ambos oímos el clásico ¡Track! -¡Se rompió el...

El sueño de un cambio en mi relación

Seguimos cogiendo y dándole una penetración profunda como locos y ahí le decía, “quieres otra en tu vida”, me decía “nooo, quiero la tuya y quiero probar otro rabo en mi vida que no sea el tuyo, aunque tú seas el hombre que me gusta”. Y aquello se tornó una locura de sexo corridas y fluidos en nuestra cama que...
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