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Fantasías Eróticas

Los mejores relatos sobre fantasías eróticas. Descubre los sueños prohibidos, húmedos y morbosos contados por los nuestros autores.

Relato destacado

Fantasías Eróticas » Pag. 7

En el club swinger

Fuimos entrando en las cabinas de diez huecos. Yo no creía poder chupar tantas. Por suerte nuestras parejas habilitaron con un gesto a los cinco terceros. Nosotras, dentro, nos quitamos, yo el vestido y ella la blusa y el gigante brasiere. Entre besos y toqueteos fuimos compartiendo las paradas y las más tristonas, como una ensalada de ...

Relatos en la casa rural (2 de 2)

Se quitaron la ropa quedándose en ropa interior y se metieron en cama. Un nuevo trueno hizo que sus cuerpos se pegasen. -Noto un pene contra mi trasero. -dijo una de las chicas en voz alta. -Y yo una mano en mi teta. -Y yo una dentro de las bragas. -Oye, quien… quien me está tocando los huevos. Un nuevo...

Relatos en la casa rural (1 de 2)

Su aroma, perfume de varón mezclado con olor a piel, se metió por mi nariz como un chute. Y antes de que me diera cuenta de que pasaba me beso en la boca. Al separar nuestros labios, pensé en mi olor y queriendo explicarme repetí de nuevo. -Estoy sudada, mi camiseta. -Te ayudo. -dijo sin más. Y ante mi sorpresa...

Otra forma de pago

Se llevó las manos a las nalgas frotándolas, intentando hacer desaparecer el escozor. Luego, consciente de su desnudez, se apresuró a subir bragas y pantalones. -Aquí tienes clínex para las lágrimas. -ofreció el agente. Marta se secó la cara mientras pensaba. “No tendrán aquí un servicio de poner cremita en el trasero”. Falt...

El rapto placentero

Mi estancia duro varios años nave, en los que hubo varios saltos temporales, vi muchas cosas, así por ejemplo en una época precristiana, nos adoraban como dioses y por orden de mi capitana se me entregó para mi goce de dos esclavas a discreción, con sus cuerpos a mi disposición, las penetraba con deleite, gimiendo en éxtasis mientr...

Exceso de velocidad

Una tras otra, las palmadas cayeron con ritmo lento y deliberado: primero la nalga derecha, luego la izquierda, alternando hasta que la piel se volvió de un rosa intenso y el calor se hizo casi insoportable. Entre golpe y golpe, Elena deslizaba los dedos por la pelusilla, como si la estuviera peinando, y de vez en cuando apretaba suaveme...

Crónicas de Humbertville (2)

Finalmente, ella se tumba boca arriba mostrando el chocho a ambos hombres. Sigue tocándose hasta que junta los muslos con la mano en el coño y le sobrevive un orgasmo que hace que sus muslos de abran y se cierren espasmódicamente ante los ojos de los dos hermanos. Pero es Lou el que se ha puesto tan caliente que acaricia...

Simplemente sucedió (1)

Comenzó el infierno. Estábamos en un lugar público y mi excitación me hizo sonrojar. Sus dedos alcanzaron mi tanga, que ladeó con destreza y se posaron entre mis labios vaginales, abriéndolos, adentrándose, buscando... Yo clavé las uñas en el asiento. Me di cuenta de que la presencia de los demás pasajeros y el riesgo de que cua...

El viaje perfecto

Sus caderas se movían en círculos perfectos mientras sus guantes apretaban mi cuello, justo sobre el collarín del traje. No podíamos besarnos. Nuestras máscaras chocaban con un “clac” de policarbonato. Solo podíamos respirar el uno frente al otro, tubos rozándose, filtros siseando al unísono. —Más rápido —jadeé dentro d...

Esclava de los hombres

Jorge aprovechó y no dudo en meterse de nuevo en la criatura. Esta no cesaba sus gritos antinaturales con cada hombre que se la follaba. Mientras Jorge volvía a sentir aquel placer indescriptible, observó como el jefe regresó al ataque sustituyendo a uno de sus súbditos en cuanto a la mamada; tenía su polla dentro de la boca de la...
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