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Fetichismo

Los mejores relatos de fetichismo. Historias picantes y morbosas con fetiches, prendas íntimas, lencería, pies, manos, cabello... ¡El morbo está servido!

Relato destacado

Fetichismo » Pag. 5

Trío fetichista al cuero

La máscara que llevaba amplificaba cada sensación: el cuero apretaba mi rostro, calentándose con mi respiración agitada, mientras el aroma a cuero se mezclaba con el sudor y los fluidos que empezaban a impregnar el aire. Entonces, ella se acercó aún más, y su lengua, cálida y precisa, comenzó a explorar mi ano en un beso negro qu...

Sudor, vello y deseo: entre mi esposa limpia y mi adicción sucia

Esa noche me pidió que le lamiera más. Me abrió las piernas, me lo mostró sin rasurar del todo. Me retó con los ojos. La complací. Le hice lo que nunca. Le metí la lengua entre las nalgas, en su ano, como hacía con la otra. Ella no entendía, pero se dejaba. Me vine dentro de ella, sudando, temblando, con...

Ana, la sirvienta sucia sin pudor (2)

Le llené el ano como nunca me había venido en mi vida, le llené de semen hasta los intestinos de todo lo que me vine, me aventé hacia su espalda, la tumbé y me recosté sobre ella, su espalda estaba sudada y caliente, me salí de su ano, mi pene era una mezcla de semen y de caca, lo observo...

Ana, la sirvienta sucia sin pudor (1)

No era directa. No me decía nada, no hacía gestos vulgares ni hablaba con doble sentido. No lo necesitaba. Le bastaba con moverse lento, saberse observada y no huir de mis ojos, sino entregarse a ellos como una ofrenda silenciosa. La blusa que usaba a veces quedaba húmeda por el sudor. No hacía nada por cambiarse. Solo se la sacudía...

El calor de la cuñada vulgar y sucia

Me arrodillé. No por decisión. Por instinto. Su cuerpo me llamó. Subí su vestido lentamente. Y lo que vi me marcó. Una entrepierna oscura, cubierta de vello espeso, húmedo de calor, hinchado por el deseo. Su piel tenía marcas del tiempo, cicatrices, estrías… y eso la hacía más perfecta. Una mujer de verdad. Cruda. Fuerte. Abie...

Después del encuentro ominoso

Tras un breve descanso, cambié de posición a mi doncella, colocándola boca abajo sobre la silla. Su traje de cuero, ajustado y brillante, resaltaba sus formas, invitándome a explorar más. Con un movimiento fluido, deslicé sus pantalones de cuero, revelando su piel. Usé un lubricante especial, aplicado con mis dedos enguantados, par...

Pasión fetichista

Me entregó una capucha de cuero negro, con orificios para los ojos y la boca, y al colocármela, el mundo se redujo a la sensación del cuero apretando mi rostro, el aroma embriagador y el sonido amortiguado de mi propia respiración. En dicha ocasión Y portaba guantes largos de charol que reflejaban la luz, tomó mis medidas con una ci...

Me desnudé frente a mis clientes

De pronto, otro de los hombres que se habían acercado, me preguntó: “Disculpe ¿Yo también puedo acabar en sus pies?” Y yo, sin decirle nada, solo le sonreí, le extendí los pies hacia su verga y comencé a mover mis dedos llenos del semen del otro chico. Al señor se le iluminó el rostro y fue como si solo estuviera...

El acuerdo

Gema, sorprendida, pensó en pedirle explicaciones. Aquello era nuevo y no formaba parte del acuerdo inicial. Sin embargo, algo en su interior, un deseo irrefrenable, la obligó a seguir. "Quizás, si le doy placer, termine cogiéndome de manera ruda." pensó. Primero lamió y chupó el pene con esmero. Luego utilizó la lengua para recor...

Sudar, toser, tirarse pedos y correrse

Pensó en Antonio, recordó el tacto de las manos de su hombre mientras le separaba las nalgas. Imaginó la mirada de deseo mientras contemplaba el pálido trasero femenino tras haber introducido el dedo en su agujero. ¿Se habría excitado? ¿Sus pantalones ocultarían a su pene grueso, duro y palpitante? Sandra se agarró a esos pensami...
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