Lejos de casa y sin mi mujer (3): Por fin
Carlos agarraba su picha dura, meneándola como buscando que su glande tanteara el punto exacto de mi hoyo anal. Lo halló. La embonó y me pidió que me dejara caer encima despacio. Lo hice y pude sentir que su verga explayaba mi orificio, entrando hasta que toqué suelo. Quedé sentado encima de su pelvis. Su verga llenaba mucho más mi...