Él se acercó y me besó
-No acabes. -Sentenció y así lo hice; la saqué, se dio vuelta e iniciamos nuevamente un juego de caricias y besos que nos encantaba. Creo que estuvimos juntos en aquella cama alrededor de una hora hasta que me pidió que lo pajee hasta acabar y al hacerlo fui derecho a pasarle la lengua a su pija chorreada de semen saboreándolo...