Siempre estaré para ti, Marian (4)
A partir de entonces, nuestra vida familiar cambió. En casa éramos dos enamorados flotando en el espacio, pero al salir, tratábamos por todos los medios y con todos los sentidos puestos en ello, de comportarnos como siempre, madre e hijo. Pasaron los días y recibimos una llamada telefónica de un abogado,...