Un tropezón con final feliz (2)
Eran las ocho y cuarto de la mañana cuando la llamé, el teléfono sonó como tres veces antes de que ella lo descolgara.
-Buenos días mi zorra.
-Buenos días mi amo.
- En 20 minutos paso y te recojo, hoy te voy a llevar a comprar lencería.
-Como tú quieras.
-Por cierto, n...