La venganza de Elina (Memorias de Xanadú)
Elina estaba feliz, contenta. Al fin se hacía un poco de justicia y a ella le gustaba ser la juez y verdugo de sus violadores. Ahora ella observaba con un semblante tranquilo y alegre la escena siguiente:
Edunë en cuatro siendo sometida por el orco soldado, tomándola del cabello y de las manos, su cara estaba apoyada...