Brincando sobre su pene mientras llovía
Llevé una mano hacia atrás para tocarlo. Fue una sorpresa para mí tocar su verga dura apoyada en mi culo, alineada en la separación de mis nalgas. Ernesto no dijo nada ni se movió. Retiré la mano, pero moví el culo empujando hacia atrás. Inmediatamente su mano tiró de la pretina de mi pantalón hacia abajo y calzó sus dedos...