Reviviendo una historia
El ritmo era frenético, tu vulva estrujaba mi pene, lo absorbía, lo devoraba, así permanecimos durante mucho tiempo, me costaba correrme cuando querías hacerlo así, mi cuerpo no se acostumbraba a la rudeza que querías, de todas formas más tarde o temprano el final tenía que llegar y llegó, estallé en tu interior, notaba como mi ...