Un domingo trabajando
"Déjame ponerme encima de ti por favor, siéntate" dijo de repente. Me encantó la idea, así tendría sus tetas en mi boca para disfrutar más de ellas. Me senté en el sofá y se me puso encima, metiéndosela y follándome fuertemente pegada a mí, yo comía sus tetas, eran una gozada. No quería que terminara, así que dejé de moverm...