Decidí que quiero acostarme con él (2): Los ensayos
Ambos estábamos empapados en sudor, mi humedad se extendió por su pelvis y sus muslos. También cerré los ojos esperando el embate de un intenso orgasmo que venía anunciándose poco a poco. Ambos nos venimos intensamente, no sé si grité o gemí. Mi esposo emitió un gruñido liberador. Mis sentidos se nublaron por un momento. Al reg...