Sexo anal
El orgasmo se acercaba como una ola imparable. Mi ano se apretaba con fuerza alrededor de su verga en contracciones profundas. Cada embestida sacaba un chorro potente de squirt. Mi cara se transformó por completo: los ojos se entrecerraron hasta casi cerrarse, pero por momentos se ponían en blanco de puro placer. Las cejas fruncidas en ...