Destinado a los cuernos (1)
Su faje continuo por un rato que se me hizo eterno, hasta que empezó a caer la ropa, primero le quitó la blusa y con una gran habilidad le quitó al instante su sostén, ella gimió y se tapó sus pechos con pena, él le retiró las manos con fuerza y las tomó abriendo sus brazos dejándola incapaz de taparse...