Obsesión (1)
Cada movimiento de Andrea era una tortura exquisita, sus nalgas tocando su entrepierna, su perfume exquisito lo envolvía, su risa era como una melodía que lo atrapaba. La química entre ellos era innegable, un cable eléctrico chispeando bajo la superficie, y cuando sus ojos se cruzaron de nuevo, el mundo pareció desvanecerse, dejando ...