inf

Infidelidad

Relatos eróticos de Infidelidad. Historias eróticas donde el adulterio, los cuernos, el engaño y la traición son el pan nuestro de cada día.

Relato destacado

Infidelidad » Pag. 25

Por preguntón me confiesa el tamaño de su ex

Naty: Amor, yo me casé contigo, pero tengo un pasado, tú no eres el mejor polvo. Mi mundo se me vino abajo. Naty: Uy esa cara mejor lo dejamos ahí, yo te lo advertí. Yo: ¿En serio has tenido mejores machos? Naty: Exacto, esa es la palabra, tú eres buen tipo, pero no precisamente un macho. Yo: pero ¿por qué...

Con Sofía, una mujer casada y feliz

Ella bajó mi bóxer y agarró fuertemente mi polla para llevársela a la boca. Era toda una experta. En esos momentos mi lujuria llegaba ya a límites insospechados y casi insoportables para mí. Después de unos lametones tuve que moverle la cabeza para sacarla de su boca, puesto que veía que me podía correr en breve. Le bajé suaveme...

El día que casi me agarran con las manos en la masa

Habré estado chupándosela durante unos 5 o 10 minutos hasta que Guido pega un salto y dice, “¡Gisela!”. Gisela era su novia. Levanto levemente la cabeza y la veo a pocos metros nuestro charlando con dos compañeras. Estarían a no más de 15 metros, 3 o 4 autos de distancia. Desde ahí no nos podían ver y si pasaban caminando...

Dos mejor que uno

Toni se acercó sin parar, con la otra mano aparto la mía, dejando libre el paso para su pene, adivine sus intenciones y le dije que no, por favor, follar no, calló mi boca de un beso, mientras con su lengua jugaba con la mía, su capullo hacia entrada en mi coño, la entró solo hasta la mitad, moviéndose con...

La infidelidad que desató mi mala conciencia

Noté la contundencia de un bulto impactar contra mi trasero y entonces lo descubrí a él. Era el chico de la cena, el de las miraditas, que bailaba tan pegado a mí que con sus movimientos y los míos nuestros cuerpos se encontraban y chocaban. Si eso con lo que me has golpeado es tu polla debes estar bien servido...

Sexo terapista

Te la meto toda, gruesa, erecta, firme, venosa, palpitante, ansiosa de las mamadas que le das, a punto de explotar y venirse, me pides ponerte de perrita, me pones el culo, tus nalgas paradas, tu panocha abierta de piernas, siento la entrada de tu vagina, la entrada a la felicidad mutua, y erecta la hundo en ti y la sientes...

Amores lejanos

Tan pronto entramos, le bajé los pantalones y sin advertencia, me metí su precioso trozo en la boca y empecé a chuparlo como poseída, no con la delicadeza que acostumbro, sino de inmediato. Mariano jadeaba mientras yo disfrutaba la textura de aquella gloriosa verga. Le fui quitando los zapatos, los calcetines, los pantalones, sin deja...

Los cuernos duelen más ¿al salir o al crecer? (3 - final)

Ella está despatarrada en un sillón grande, los ojos cerrados, la cabeza ladeada hacia un costado, con un líquido blancuzco que le sale de la comisura ubicada más abajo; su única vestimenta es la falda arrollada en la cintura, las nalgas en el borde del asiento y las piernas abiertas mostrando el brillo del flujo que empapaba el vell...

Celos ardientes

Que si tenía celos. Unos maravillosos celos de esa Zeni que lo volvía loco. Unos celos embriagadores que se apoderaban de mí cuando me hacía suya como si fuese Zeni. Unos celos que quería multiplicar por mil si cada vez él se transformaba en ese amante maravilloso que yo desconocía y que ahora era tan mío como nunca lo imaginé...

Mi esposa follando con otro

Mi plan original era abrirle el coño y encontrarlo lleno de semen, entonces acusarla de andar follando con otros y hacerle una escena para darle tratamiento completo. Miré su chochito y se veían los suaves labios llenos con una traza de crema entre ellos escurriéndole hasta el culito. Decidí entonces que podría hacerlo peor aún. Me...
de 242
*Acceso rápido: Nº de página y enviar
Síguenos en X (twitter)