Socorrista enseña a mi mujer algo más que a nadar
Lo siguiente visión fue de algo que me dejó petrificado, contemplé a mi mujer desnuda, de pie, mirando a una pared, con las manos apoyadas sobre la misma y al socorrista también desnudo que la estaba penetrando desde atrás, agarrando sus tetas y cada vez que le clavaba su verga ella soltaba un leve gemido. Él le decía en cada...