Obsesión (2)
Sus cuerpos se movían en un ritmo frenético, la silla crujía, sus fluidos goteaban, sus gemidos se escuchan dentro de la tienda, pero eran ocultos al exterior por el sonido de la tormenta. Andrea convulsionó nuevamente, soltando un chorro cálido de orgasmo empapando los testículos de Santiago, escurriendo por sus muslos, mientras é...