Mi mujer y mi vecino cogen, eso me parte el alma (1/2)
Uno de los tantos espectáculos maravillosos de ver es la desesperación del tramposo, intentando salir del brete a punto de ser enganchado con las manos en la masa. Y eso mismo le pasó a mi esposa que, después de decirme «mi amor», trataba de arreglarse y salir pitando para caminar los quince pasos que la separaban de nuestra viviend...