Sexo en la Biblioteca
Fue resbalando muy despacio, me decía, "ya métemela cabrón, me urge tenerla dentro", se la metí de un golpe hasta la empuñadura, empecé con el clásico mete-saca, ella solo gemía diciendo, "más, más, cógeme que a partir de ahora soy tu puta, esta panocha será tuya mi amo, si quieres dame por el culo, también solo tuyo, el pend...