Los deseos de Damaris
Llego a casa de Mabel. La música resuena en el interior y el olor a alcohol se filtra por las rendijas de la puerta mezclado con el tabaco y algún otro aroma dulzón que no sé discernir. Alguien desconocido me abre la puerta y se marcha. Permanezco algunos segundos bajo el quicio de la entrada observando e...