Elisa, la secretaria de mi marido
La verdad es que tenía un coño especialmente delicioso, me encantaba pasar mi legua por su interior y oír sus gemidos, y de esta forma tan especial hizo que tuviera un nuevo orgasmo, la verdad era que esa mujer estaba sacando todo mi potencial erótico, la adoraba y no me importaba lo que hiciera con mi marido, aunque bueno creo...