Afianzando nuestro vínculo
Ella se recostó contra el respaldo del sillón, separando las piernas, me arrodillé y le besé la vagina que era un mar, le hundí la lengua, ella me empujaba la cabeza para hundirla en la concha y no separarme, le incentivé el botoncito que estaba por estallar, en un suspiro escucho “cogeme Andre por favor”. Me calentó mucho que ...