Una propuesta diferente de tres lesbianas (5): Lariza, entre el deseo y la identidad
Si bien lo he probado de la vagina de mis novias, nunca lo tuve adentro y esa noche era de posibilidades, yo seguía rozando su pija, inundando su palo con jugos vaginales, él me tomó de la cintura con sus enormes y cálidas manos, realmente se controlaba, porque su pija era una piedra, miraba su cara de placer, que me...