¿Contraseña?
Recuerdo que entraste así, sin más. Tu cara era de alguien dispuesta a todo para arrancarme la contraseña de su celular.
Estabas vestida como una reina, si es que se podía esperar menos de ti. Tus manos colgaban al lado de tus caderas, luciendo unas uñas brillantes y rojas como la sangre del diablo.
...