Verano del 84 (Capítulo 4)
Dormí profundo al principio, pero entre sueños escuché los ruidos de mis abuelos saliendo, mi tío llamándola a Cami, los autos partiendo. Luego el silencio. Mi sueño se convirtió en duerme vela, y mi erección matinal no faltó justamente esa mañana. Y a pocas horas...