Una mañana caliente
Al girar la cara me encontré con tu deliciosa verga, gigante, gruesa, deliciosa como siempre; inmediatamente la introduje en mi boca, la mamé por un rato sintiendo cómo te estremecías, como lo disfrutabas. Entretanto tú estimulabas mi clítoris con esos dedotes deliciosos que saben como hacerme disfrutar, hoy salió de mi vagina más...