Las aventuras sexuales de Madame Pussy (2)
Sergio se acomodó para meterme la pija en la concha, así como estaba, yo cabalgando sobre él y se agarró muy fuerte de mis nalgas, lo cual hizo que mi culo se empieza a dilatar ante la vista de Ramiro, que no lo pensé ni un segundo y me penetró también. ¡¡Al fin!! esa pija tan soñada, por la cual...