Mi hijo y la madre de su amigo Pedro
Rápidamente nos quitamos la ropa la ropa, que en su caso era de apenas un tanga, diminuto y transparente de color azul, la dije lo mucho que la deseaba, ella me ordenó tumbarme sobre el sofá y se colocó de rodillas encima de mí, sus adorables tetas quedaron ligueramente por encima de mi cabeza, por lo que me puse a...