La encargada del club
–No te hagas el inocente, que eres tú el que tienes tiempo provocando estas situaciones, estás que no sé cómo has aguantado y no me has penetrado a la fuerza; pero ahora arreglamos esto de una vez. Sentado yo aún, Norma se puso de rodillas y acarició mi pene (no muy grande, una cosa normal y que yo rasuré en...