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Sexo con maduras

Apasionantes relatos de sexo con maduras. Historias sobre relaciones entre jóvenes y maduritas calientes, morbosas y experimentadas.

Relato destacado

Sexo con maduras » Pag. 5

La mejor semana de mi vida

Judith me sonrió, se puso de pie y se empezó a quitar la bata. Usando solo unas bragas turquesa me preguntó si ahora podía ver bien mientras se sentó a horcajadas encima de mí. Acercó sus labios a mi oído y me dijo que quería que la cogiera. Empecé a manosear sus nalgas primero y luego subí a sus tetas...

La maestra de español (3)

El espacio era reducido. El vapor empezaba a llenar el ambiente. El agua ya caía, templada. Nos metimos a la regadera juntos, sin apuros. Yo la dejé pasar primero y luego me coloqué detrás de ella. El agua nos recorrió el cuerpo. Su espalda contra mi pecho, sus nalgas rozando apenas mi cintura. Pero no había intención sexual… no ...

La maestra de español (2 - continuación)

Me levantó con delicadeza, aún agitada. Se puso de pie, rodeó mi cintura con sus brazos y me abrazó, recargando su rostro contra mi pecho, con los ojos cerrados. Su respiración aún agitada, su cuerpo caliente. Nos quedamos así unos segundos, como si no existiera nadie más. Ella quedó con el pantalón abajo, al igual que su ropa i...

La maestra de español (2)

Yo no dudé en corresponder. Fue un beso intenso, cargado de deseo. Bajé mis manos y acaricié su trasero. Creo que la tomé por sorpresa porque dio un pequeño brinco. Retiré mis manos enseguida, pero ella no se alejó. Al contrario, me abrazó por la cintura. Volví a tocarla, esta vez con más cuidado, y mi mano derecha se deslizó...

La viuda

No aguanté ante tal espectáculo y la verga se me empezó a escurrir, me la saqué y empecé a masturbarme. De pronto vi como el rostro de la viudita empezó a deformarse, abrió la boca y un chorro de jugos salieron por su vagina, se mordió ella misma sus pezones, el látex del vibrador brillaba de lo escurrido que había...

Julieta, mujer madura

Se tomó su tiempo, saborea cada instante, cada gesto, adora al ícono de carne que brilla ante sus ojos, objeto fetiche de su apasionado deseo, no alcanzan los ojos y las manos para abarcarlo, palpitante y vive entre sus manos. Aprieta, adora, besa, lame despacio, hacer eterno ese momento, imagino cuantas cosas transitan por sus pensamie...

Rojo intenso (4): Destino hielo (parte 2)

Ismael no necesitó más invitación. Se acercó, y sin decir palabra, alzó una de sus manos y la dejó caer con firmeza sobre su piel. El sonido seco de la palmada rompió el silencio de la nieve. Rosanna soltó un jadeo, no de dolor, sino de un placer que parecía aún más intenso por el contraste del clima. Otra nalgada...

Ella me dio clases particulares

—Te gustan mis pechos ¿eh? —Sí Luisa, me gustan mucho, son preciosos. Me levanté de mi butaca y me acerqué a ella, la rodeé con mis manos masajeando sus pechos, y mojándome un dedo con saliva para ponerme a acariciar circularmente esos dos pezones, mientras la empecé a besar el cuello, y susurrarle al oído que me gustaba mucho...

Rojo intenso (4): Destino hielo (parte 1)

Ella se sentó encima de él y lo besó, al principio con suavidad, y luego con la urgencia de quien ya ha decidido cruzar todas las líneas. Su cuerpo se acomodó sobre él como si lo conociera de toda la vida, sacó el pene de Ismael y lo introdujo en su depilada vagina. Las caricias eran lentas, seguras, y el...

La maestra de español (1)

No estaba rasurado porque lo veía innecesario al no tener vida sexual activa, pero parecía no importarle. Me empezó a masturbar. Sentí algo que jamás había sentido. Nadie me había tocado así. Y entonces, me lo empezó a chupar. La forma en que lo hacía… era como de alguien con experiencia. Se lo metía hasta el fondo. Sonaban e...
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