Vibraciones nocturnas (3/3)
El vestido se pegaba a mi cuerpo postorgásmico, húmedo de sudor, saliva y humedad. Las casas dormidas a ambos lados tenían luces apagadas, solo alguna ventana con luz tenue de veladora o celular. Los jardines resecos crujían con el viento caliente. El silencio era absoluto, roto solo por el zumbido lejano de algún generador y mis res...