El hombre alfa
Las palabras colgaron en el aire, pesadas y obscenas. Alejandro acababa de admitir que el placer que le estaba dando Verónica era, en ese momento, más fuerte que todo el amor que pudiera sentir por su esposa. Sofía se mordió el labio hasta lastimarse, sintiendo entre sus piernas una humedad que negaba a gritos, incapaz de apartar la m...