Julia, la farmacéutica (4)
Yo me penetro con ella y me acerco a la señora para que me entre más adentro. Eso, mis tetas y las dos mamadas hacen que el señor empiece a suspirar y a respirar fuerte. Su mujer y yo compartimos el consolador y ya no se ve, lo tenemos completamente oculto en nuestros coños. Yo empiezo a temblar y no...