INICIO » Categoría » Me follaba la boca de mi amiga virgen

Me follaba la boca de mi amiga virgen

  • 5
  • 9.644
  • 9,45 (20 Val.)
Cambio de universidad y encuentro una compañera nueva con la cual disfruté mucho corriéndome en su boca

Partamos desde la base que esta historia es real, es algo que ni mis amigos saben, solo la sabemos yo y la chica con la que la compartí, por eso decidí escribirla anónimamente.

Cursaba el segundo año en la universidad, mismo año que por temas familiares tuve que mudarme de ciudad y por lo tanto cambiarme de sede, etc. Rápidamente me hice bastantes amistades, encajé bien, fue ahí donde conocí a Paulina una morena preciosa, un poco más baja que yo de pelo negro hasta los hombros y una figura muy bonita, no destacaba por tener dotes exagerados, era justo como me gustan las mujeres físicamente, delgada, de piernas bien delineadas y firmes, un trasero bien definido y pechos del tamaño promedio de una veinteañera, en ese entonces ella tenía pareja sin embargo siempre solía estar peleada con él y constantemente se quejaba que no la trataba como antes. Me hice muy amigo de ella, tanto que me contaba todas sus cosas y casi siempre éramos en grupos de trabajo. Hasta que un día, en el periodo de evaluaciones finales tuve que ir a quedarme a su casa por un trabajo que no era la gran cosa, pero que teníamos que hacer juntos, ella solo vivía con su madre la cual trabajaba en las noches, por lo que quedamos completamente solos.

Comimos chatarra y miramos una película mientras hacíamos el trabajo, llegada las 3 de la mañana ya con el trabajo avanzado, empecé a pensar en la forma de ver si pasaba algo esa noche, le dije que podíamos irnos a dormir unas horas y terminar el trabajo en la mañana a lo que ella aceptó y subimos al segundo piso donde me dijo que yo dormiría en su cama y ella en la de sus papás, le dije que a mí no me molestaba que durmiera conmigo diciendo que así no nos quedaríamos dormidos, uno despertaría al otro, entre risas dijo que sí y se recostó al lado, no sé como pero entre charla y charla llegamos al tema sexual y me confesó que era virgen, yo no lo creí o sea llevaba cerca de dos años de relación con alguien y seguía siendo virgen? pero así era realmente, con la confianza que había me preguntó muchas cosas sexuales, sensaciones, etc. entre risas le pregunté si alguna vez había visto un pene al menos y me dijo que no, que su novio era muy torpe y repetitivo con el tema sexual que siempre quería intentar, que eso mismo le molestaba y no hacían nada porque él no entendía que ella no quería perder la virginidad aún, era un tipo bastante bruto.

Le pregunté si quería tocarme el pene sobre la ropa y riendo no me respondió nada, asique que lo entendí como un sí, tomé su mano y la lleve hasta mi pierna y la comencé a subir lentamente mientras ella se reía nerviosa, hasta que la puse sobre mi pene erecto, ella me preguntó que porque estaba así si no habíamos hecho nada, no le dije nada solo le tome la mano e hice que frote mi pene acariciándolo, poco a poco luego de un rato, lleve su mano al cierre de mi pantalón he hice que me bajara la ropa, tomó mi pene y comenzó a masturbarlo mientras acomodo su cabeza en mi pecho, le dije que le eché un poco de saliva que era más rica la sensación cuando estaba humedecido, ella pasó su lengua en sus dedos y siguió masturbándome pero le dije que no era suficiente, que podía pasarle la lengua a mi pene, que sería mejor.

Ella no contestó, ni una risa nerviosa, nada, fue un lapso de unos segundos en que no sabía si la había cagado al decir eso o no, pero de pronto ella se movió y bajó, me pidió que no la mirara, aunque había muy poca luz no quería que la viera mientras lo hacía, tomó mi pene que en ese momento estaba durísimo y pasó tímidamente la lengua, con un par de pequeños besos a lo largo, de pronto se lo mete a la boca, creo que la excitación de solo pensar lo que estaba pasando me hizo sentirlo mucho más placentero aún, esa humedad caliente dentro de su boca, sentir su saliva, su lengua me excitó muchísimo, le tomé el pelo y le indique como debía hacerlo, mientras me frotaba los testículos con la mano, seguía metiéndose mi pene dentro de la boca, pasándole la lengua, lo llenaba de saliva y al paso de unos minutos ya le daba igual que la mire, con mi mano la tome desde la nuca e intente meterle toda mi verga pero hizo arcadas cuando le llegó muy profundo en la garganta, se rio y me dijo que más despacio, seguimos intentando y de a poco iba aprendiendo muy bien a hacerlo, se la metía toda, le daba arcadas, tosía pero le daba lo mismo se notaba que lo estaba disfrutando, estaba muy excitada y comenzó a chupar mucho más rápido mientras me masturbaba a la vez, yo sabía que faltaba poco para que yo termine pero me daba igual ya llevábamos un buen rato, la sensación era demasiado como para detenerla, no quise decirle que iba a terminar, sabía que era difícil que esto vuelva a pasar asique era mejor aprovecharlo al máximo, la tome desde la nuca y comencé a acelerar mucho más y más, esa imagen no se me va de la cabeza, ella toda despeinada con una cara de excitación tremenda mientras le entraba mi pene lleno de saliva en la boca hasta que de pronto la tomo muy firme para que no se lo saque de la boca y me sale un chorro enorme de semen ella hizo arcadas, quiso quitarse pero no la deje, le metí más profundo aun el pene en la boca, sentí su saliva con mi glande era exquisito, se la deje dentro de la boca un buen par de segundos hasta que ella se movió y le corrió todo ese líquido blanco mezclado con saliva en los labios, sacó la lengua y la tenía llena de semen también, fue una enorme corrida, ella solo se rio y escupió en el piso diciendo que me había pasado pero que no importaba porque lo disfruto mucho, luego de eso siguió pasando un par de ocasiones más, hasta que no nos juntamos más, hablamos por Facebook a veces, como amigos, por cierto aún sigue con su novio, pero eso da igual sé que el día que nos juntemos de nuevo, me volveré a correr dentro de su boca.

  • Valorar relato
  • (20)
  • Compartir en redes