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Nuestra amiga argentina y las locuras que hizo con Matías

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Ayer después de haber estado con Pilar habíamos quedado con mis amigas en juntarnos en la casa de Agus, (la hermana de Matías, el amorcito de mi vida jeje). Yo no sabía si Matías iba a estar, y es más si iba a estar también su novia, pero por las dudas me fui con esas polleritas que sé que le gustan, sin medias (aunque me cague un poco de frio, jeje), botitas cortitas, y el resto, que no importa mucho.

Llego, éramos pocos, estaba Matías solo, la novia se había ido afuera con los padres por el fin de semana largo (jeje lo tengo para hoy también). Pasó la noche tranquila, con algunas miradas cómplices con Matías, algún piquito que me robó a escondidas y alguna tocadita de pija que le hice. Llega la hora de irnos, y Matías se ofrece a llevarnos a Pili, su novio y a mí, dejamos primero a ellos, porque estaban más cerca y ahí empieza la cosa…

Antes que siga, les voy a contar que Matías en el sexo es muy zarpado, como yo, juntos cumplimos fantasías (tríos, que me viera coger con sus amigos, coger a escondidas y otras cosas), cosas que con la novia no hizo jamás, ni siquiera la cola le hizo a esa boluda jeje

Bueno la cosa es que no agarra el camino para casa, le pregunto, ¿dónde vamos?, y me responde, ¿te animas que hagamos algo?, ¡pero temes que confiar en mí!, obvio, le digo, siempre confié en vos amorcito, pero ¡adelántame algo!, y nada, no me decía nada, lo único que me decía es que me iba a gustar lo que íbamos a hacer, obvio, le digo, seguro que me llevas a coger, y sabes que me encanta que me cojas, pero que tiene de raro, mil veces cogimos juntos. Llegamos a la Av. Las Heras y estaciona el auto, me dice que me baje, la verdad es que no entendía nada, pero con él hago cualquier cosa, me abraza y empezamos a caminar por República de la India (para los que no conocen en esa calle está el zoológico y hay un paredón con rejas de 5 cuadras y pasan a esa hora pocos autos).

Caminamos un poco, él se detiene, detrás un gran árbol, se apoya sobre el paredón, me abraza, lo abrazo, me empieza a besar, nuestras lenguas ya eran una, yo lo sigo, me pasa la mano por la espalda debajo de la blusa, me encanta sentir que me acaricia, baja la mano, me la apoya en la cola, sobre la pollerita, y apoyándomela me hacía sentir lo parada que tenía su pija, me mete la mano por debajo de la pollerita, ¡y ya me estaba tocando la cola!, le digo ”no mati, estás loco, ¡acá no!”, “si”, me dice “si amor, es mi fantasía quiero cogerte acá en la calle, algo rápido”, con la otra mano me empieza a tocar la conchita, que ya la tenía toda mojadita, sentía algún que otro auto que pasaba, pero ya no me importaba.

Le desabrocho el pantalón, le saco esa hermosa pija que tiene, me agacho, me la pongo en la boca, pero casi nada, una chupadita nada más, aparte él no tenía los pantalones bajos, solo la pija afuera. En un movimiento casi de magia (por la rapidez), me saco la bombachita, el se sienta en una saliente del paredón, le doy la espalda, y me siento sobre su pita, me la mete, yo me agarraba de donde podía, volaba de la calentura, que sensación indescriptible, me estaba cogiendo en la calle , y enfrente está lleno de edificios, pasa un auto con unos pendejos de mierda y nos gritan “vayan a coger a un telo!”, eso me dio más calentura, me estaban viendo coger desconocidos, tal fue la calentura que acabamos los dos enseguida, con un pañuelo me seque la leche que me caía de la conchita.

No hizo falta que nos preguntáramos nada, de ahí nos fuimos a un telo donde nos matamos, mientras íbamos en el auto tenía su manito en mi conchita, ¡cómo me gusta eso!, cuando parábamos en un semáforo, pensaba que seguro quienes estaban al lado no sabían que yo tenía una dedo en mi conchita, y estaba remojada, pero no lo voy a contar porque no tiene nada distinto a lo que ustedes hacen en un telo.

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