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Zoyla, maestra ninfómana y con perrito mordelón

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Recordando una de mis aventuras cachondas, les platicare ahora la historia que involucra a la protagonista a una chica que era maestra de una primaria en la ciudad de Córdoba, Veracruz.

A diferencia de mis anteriores aventuras, a esta chica la conocí de forma distinta, ya que realmente no era amiga mía, sino de mi hermano.

Un fin de semana que había ido de visita a casa de mis padres (recordaran de mis anteriores relatos, yo radicaba en la ciudad de México) y utilice mi computadora que por lo general usaba mi hermano, y había dejado configurado su sesión de MSN de tal manera que se conectara y abriera en automático, yo andaba viendo mis correos, sino tenía algún pendiente del trabajo o tal vez algún mensaje de mi novia la Puti Nerd de otra historia que he publicado.

Mientras andaba en lo mío llegaron varios mensajes al usuario de mi bro* (Hermano) en el MSN, los cuales principalmente de una chica eran insistentes, que si “ya no quería hablar”, que “que hacía que no le contestaba”, etc. etc.

Yo de buen samaritano y entrometido sabiendo que mi bro tenía contacto con varias ricuras, respondí sus mensajes indicándole que mi bro no estaba, que yo estaba usando la computadora y su MSN se abrió, pero que si quería avisarle algo con gusto se lo comunicaba. Entonces me cuestiono todo lo que quería saber de mi, le comente que yo no vivía en la esa casa, que solo estaba de visita ya que radicaba en la ciudad de México, que yo era mayor que mi bro, me desempeñaba como consultor, bla, bla, bla.

Básicamente nos fuimos conociendo el uno del otro, su edad 26 años aproximadamente, soltera, que trabajaba de maestra en una primaria en la ciudad de Córdoba que estaba a 30 minutos aproximadamente, me pidió mi MSN para poder platicar en el futuro, el cual se lo proporcione con gusto.

Para ese momento ya había llegado mi hermano y le comente al respecto de su amiga había estado insistentemente mandando mensajes y que le había respondido que no estaba el en ese momento haciéndome platica.

Lo que me dijo mi bro abrió la puerta de esta nueva “amistad”, me dijo que era bien putita, que se la había cogido por hacerle un trabajo, que aparentaba ser una chica bien peor en el fondo era muy golosa y cogía rico. (Descripción que después comprobaría, además que es era una ninfómana y algo que me agrado de su forma de coger que contare en este relato)

Me indico que le siguiera la corriente y que si me la quería coger, adelante ya que no era más que una amistad que tenían beneficios el uno del otro más no los ligaba una relación. Ya con la autorización de él, seguimos en la charla sin hacerle saber que mi bro ya estaba enterado que estaba platicando con ella y que me había dado referencias de ella (jejeje), le dije que me pasaría a mi usuario para tenerla en mis contactos y ahí seguir platicando.

Esa noche como casi todos los fines de semana que iba a mi tierra me iba de parranda con los amigos o mis familiares, con la pena me despedí de ella no sin antes hacerle la invitación (ya sabiendo que era bien zorrita tal vez ese fin de semana lejos de mi novia podría tener una aventura con esta chica que para efectos de esta historia la nombrare Zoyla Zorra (aunque su nombre real haciendo juego de palabras si hace juego con Zorra), claro que no estaba preparada para mi invitación y como les había comentado ella vivía en otra ciudad con una distancia promedio de 30 minutos por autopista, aparte ella tenía sus compromisos, por lo que dejamos esa invitación de “Antrear” para otra ocasión (y conocerla íntimamente claro está).

Ese fin de semana paso como siempre, había ido a divertirme y a convivir con los amigos, regresando a la rutina del trabajo en la ciudad de México, las salidas con mi novia la Puti Nerd, y algunas veces me encontraba en linea por el MSN con Zoyla, quien había motivado mi imaginación de conocerle con las referencias que me había dado mi bro, por lo que cada vez que platicábamos le hacía insinuaciones, aunque ya había visto algunas fotos de ella en su “perfil” tenía que averiguar qué tan zorra y puta era Zoyla Zorra.

Y una de las pistas que me indicaban que era bien putita porque me insistía en que no le comentara nada a mi bro de nuestra “amistad”. Realmente él sabía desde un principio como lo cite arriba, de las demás charlas él ya no supo nada, lo dejo a mi criterio lo que yo quisiera hacer con ella.

Con ese bajo perfil que ella quería mostrar, también actué de la misma forma para ver que salía, por lo regulara cada uno o dos meses visitaba iba a la casa mis padres y viajaba solo sin mi puti-nerd por cuestiones de la escuela de ella, así que me propuse que me cogería a Zoyla fuese lo fuese, pero tenía que idear una escapada a mi casa, ya que la idea es que ella se quedara conmigo en un hotel de mi ciudad para parrandear en mi ciudad y después coger rico esa noche y hasta el otro día sin tener que preocuparnos por que ella regresara a su ciudad.

Después de varios días de platica y “seducción” en línea, le propuse que si iba el fin de semana próximo ella estaría dispuesta a acompañarme ese fin de semana a comer y “antrear”, le dije que me gustaría conocerla más y que para no perder tiempo iría por ella a su ciudad, esto significaba que no iría a mi casa, sino me seguiría hasta su ciudad para que fuéramos a comer a un buen restaurante de su ciudad y de ahí hacer planes para la tarde y noche poder pasarla de fiesta.

Para tal efecto yo no iría a mi casa, solo llevaría lo necesario para pasarla juntos en la intimidad de un hotel de regular nivel a las afueras de la ciudad para evitar miradas indiscretas, la idea no le desagrado y le entusiasmo de un principio.

Llagado el fin de semana planeado, viaje hasta su ciudad, sin hacer escala en mi casa para no tener compromisos y que me echaran a perder mi plan con Zoyla, una vez que nos identificamos, porque no nos conocíamos en persona, la podría describir como una chica de cuerpo pequeño, no flaca ni gorda, de tez apiñonada cara delgada, y unos ojos y labios de zorrita, ella iba enfundada en vestido de tela suave y holgada, con un escote bastante pronunciado, aunque no era un cuerpo de modelo, la flaca por así decirlo, se le notaban unas tetas de tamaño pequeño, y por el borde del escote se podía apreciar el nacimiento de sus tetas de tamaño regular, entre pequeñas y mediana, pero que invitaba a ser desnudados y succionados a placer, creo que mi mirada en nuestra presentación le daba idea de mis deseos carnales.

Me tuve que hacer chaquetas mentales camino al restaurante, aun no teníamos la confianza suficiente, aunque era obvio que me la quería coger, ella sabía el motivo de mi viaje creo que eso también lo intuyen las chica el interés y las miradas de uno. Por otro lado el camino no creo que fuera difícil, una vez con las recomendaciones que me había dado mi bro.

En el restaurante todo fue normal, como pareja de amigos entramos y nos dieron el servicio, para lo cual pedimos platillos de mariscos precisamente para cargar energías, ya que comerlos según son afrodisíacos y esa noche la chiquita iba a recibir su dotación de leche.

La comida transcurría entre charlas y anécdotas, y ella insistía mucho en que mi bro no debía enterarse de nuestra amistad, que no le dijera. A lo que le respondí que él no estaba enterado de nada (jejeje) ya saben una mentirillas blancas y piadosa.

Mientras la charla avanzaba la cortejarla y me comía con la mirada el escote de sus tetas que se antojaba besar, lamer y recorrer con mi boca, ella se daba cuenta de mis miradas y solo sonreía y coqueteaba conmigo a veces con un falso pudor las cubría un poco.

Ya estábamos calentando motores un poco así que pedí unas margaritas, el tequila le despertó su álter ego interno de putita, ya que se dejaba querer poco a poco y ya me tiraba miradas calientes cargadas de sexo.

Por mi parte ya estaba urgido por irme al hotel y cogérmela a la rica putita, por lo que una vez que terminamos, fuimos a su casa, quedándome unas calles antes de llegar para que ella fuera por sus cosas. Le dijo a su madre que tendría que hacer un trabajo para la escuela y después saldría con una amiga a una boda, por lo que esa noche se quedaría en casa de su amiga (según lo que ella me dijo), cuando regreso llego moviendo su pequeño cuerpo de putita sabiéndose que estaba por pasarla bien, cargando una pequeña maleta donde traería la ropa para la “Fiesta”, le abrí la puerta y me indico que ya estaba lista, que a donde la quisiera llevar, ya me urgía probar las artes de esa pequeña y linda maestra cachonda, agarramos camino hacia mi ciudad, nos fuimos al hotel que les había comentado, a las afueras de la ciudad, en una zona boscosa, no era un hotel de mala muerte hasta eso.

Yo con aires de mucho mundo para darle confianza a la pequeña zorrita, me presente en la administración y solicite una habitación decente, me registre como matrimonio, y nos asignaron una habitación muy bonita, en un segundo piso, en el que los ventanales de la habitación daban hacia una zona boscosa de cafetales.

Ya una vez instalados en la habitación nos estábamos preparando para noche ir al antro de moda, al cual por ser cliente frecuente y con un consumo considerable, el dueño y meseros ya me tenían ubicado así, que solo bastaba hacer una llamada para que me reservaran una mesa, así que ese punto ya estaba solucionado.

Mientras ella guardaba su ropa en el guardarropa, y se preparaba para darse una ducha frente a la cómoda que tenía una lámpara de noche se estaba quitando sus aretes y pulseras que llevaba, para poderse meter a duchar, llegue por atrás de ella, la abrase y bese su cuello y hombros, que como les había comentado llevaba puesto un vestido muy ligero, era un vestido tipo Halter, el cual dejaba al descubierto sus hombros y cuello, así como un escote muy bonito, que aunque no era de tetas grandes, resaltaba esas tetas pequeñas, que incitaban a ser besadas y chupadas como frutas dulces y tiernas.

Por lo que mis labios empezaron a llenar sus hombros y cuello de ardientes besos, su respiración empezó a sentirse agitada y excitada, ambos sabíamos que esa tarde íbamos a coger antes de ir al antro, no había necesidad de pedir y negar, estábamos en esa habitación de hotel solos y listos para coger, pocas eran las palabras que salían de nuestras bocas, ella solo se dejó llevar y dejarme recorriera su cuerpo, dio medio giro para quedar frente a frente, mientras mis labios recorrían su cuello con besos y susurros de los bella que estaba, ella gemía suavemente preguntándome si le gustaba, y yo respondía con más besos en respuesta diciéndole que me encantaba, diciéndome “Me di cuenta de tus miradas en la comida, y me estabas poniendo caliente”, a lo que solo le dije, mira como me tienes, dirigiendo una de sus manos a mi verga, la cual palpo y acaricio sobre mi ropa ese bulto que sobre salía de mi pantalón, liberando un cachondo gemido “Hummm que rica verga tenemos por aquí, ya tenía ganas de ella desde la comida…”, “Vi cómo te gustaron mis tetas… Cómelas son tuyas, te has portado muy bien… Eres un niño muy bien portado y te mereces un premio...”.

Mientras con mis manos recorría su cuerpo petit, acariciaba sus nalgas subiendo por su cintura luego su espalda hasta su cuello, para poder deshacer el nudo de su vestido que estaba detrás de su cuello, y poder liberar sus pequeñas tetas, las cuales, bese y saboree, mientras ella echaba la cabeza hacia atrás para que yo disfrutara de sus nenas, que eran pequeñas pero llenas de erotismo, así la fui desnudando hasta quitarle la poca ropa que llevaba quedando en una tanga de color rosa, pude apreciar su bello cuerpo desnudo, con su piel apiñonada, así parada recorrí de punta a punta su cuerpo con besos y caricias, cuando pase por su pepa ardiente solo me detuve a besar sobre la tela de su tanga aquella pucha que ya estaba ardiendo, se sentía húmeda y caliente, irradiaba dicho calor, ella solo se limitaba a acariciarme ya dar indicaciones que así le gustaba “así, así, sigue papi, así… te gusta tu maestra?...Que ricooo… Ya deseaba estar así...”

No era extraño para mi su reacción, ya que mi bro me lo había dicho, ella era muy cachonda nomas había que hablarle bonito (e invertir un poco en su patrocinio), seguía diciéndome “¿Te gustan mis tetas?… son tuyas cómelas chúpalas muérdemelas, soy toda tuya mi amor… Acaríciame, bésame, comete mi pucha papíto… haz conmigo lo que quieras” y pues no pude negarme más, las perrita estaba ardiendo, así que solo hice a un lado su tanga, para pasar mi lengua en su pepa ardiendo, al tocar su clítoris y chuparlo, ella me jalo más hacia su pucha, mientras me atascaba de sus jugos, su pucha no estaba al 100% depilada, pero tampoco tenía vellos exuberantes, así que me di un atascon de su limpia pucha, que ya emanaba sus jugos esquistos, la recosté en la cama con una de sus piernas levantadas mientras yo hundía mi boca en su vagina, ella solo gemía de gusto, con típicos sonidos “uuuyy, asiii... sigueee... que rico… mas... mas...” en fin yo estaba inmerso en mi labor de saborear su pucha ardiente de putita golosa, pidió que le diera mi verga en su boca, así que le puse mi verga en su boca y me daba una rica mamada, con cuidado porque tenía brackets, y ya saben, puede atorarse un pelo mío y darme un jalón jejeje pero hasta eso tuvo cuidado la muy putita sabia su chamba, así que me dio una rica mamada mientras yo me dedicaba a su pucha ardiente, así estuvimos dándonos placer el uno al otro entre gemidos de ambas partes yo solo atinaba a decirle que estaba bien rica y sabrosa, que era mi maestra putita, y ella solo repetía que era mi putita, que solo ella era mi putita, mi perrita.

Me canse de darle lengua a su pucha, y la prepare para clavarle mi fierro, así que termine de quitarme la ropa y fui a mi maleta por unos condones, ella estaba en la cama solo con su tanguita, se veía ardiente y hermosa, como estaba tirada en la cama siguiendo mis movimientos, me coloque el condón y me acerque a la orilla de la cama, ella gateo hasta mi posición donde estaba con mi verga bien parada, le dio otra rica mamada y coloco su culo a la orilla de la cama, se recostó y abrió las piernas, se llevó unos dedos a su boca para humedecerlos, frotando su vulva con ellos metiendo uno, luego dos de sus dedos en su ardiente pucha, en ardiente señal de que podría penetrarla a mi maestra putita, mientras se acariciaba su pepa le veía esa cara de golosa, así que con sus labios abiertos dirigí mi boca para darle otra rica mamada, a esos labios que su vulva ofrecía, solo la chupe un rato porque ya ella necesitaba mi verga dentro, “Ándale, clávame tu verga papito… ya quiero tu camote”, solo le escupí el chocho a esa maestra puta que me pedía mi verga en su interior, apunte mi verga hacia su concha mientras ella se agarraba las piernas para abrir lo más que podía en una posición tipo fetal o ranita viendo hacia el techo, le iba clavando mi verga mientras ella colocaba sus pies en mis hombros, así parado en esa posición podía ver los gestos de su cara, en verdad hacía gestos muy ardientes, cuando mi verga resbalaba pos su pucha, la maestra putita gemía cerraba los ojos y fruncía la nariz como si fuera de dolor, se aferraba de las sabanas de las cama y las jalaba hacia su cara, mientras yo disfrutaba sus gestos y la ardiente calentura de su pucha, tomándola de sus piernas para apoyar mis movimientos, él va y viene de mi falo dentro de su vulva se repetía constantemente, estaba viendo con placer como sus gestos cambiaban dependiendo de sí mi penetración era lenta o suave, de repente se la metía entera de un jalón, y luego le daba varios vergazos rápidamente, solo se escuchaba en la habitación el sonido de nuestros cuerpos, la humedad de su vagina y mi falo producían sonidos típicos del acto sexual aunado a mis bufadas y palabras diciéndole “estas bien rica mamita, que conchita tan rica y calentita”, mientras ella gemía más fuerte al sentir los embate de mi verga rápidamente, es cuando ella casi gritaba y trataba de tapar su boca con las sabanas, y más cuando apresuraba los movimientos de mete/saca y de repente le daba vergazos duro y profundo, verle su cara de putita golosa era por demás excitante y caliente…

Agarramos la habitación para cogérmela en varias posiciones, la puse de perrito mirando sus nalguitas y ese coño ya enrojecidos por los embates de mi cuerpo con ella, era una real zorrita y algo que pude sentir en ella, fue que en ciertas posiciones parecía que su coño tenia vida y succionaban mi falo, como si lo mordiera, sentía el tope de su coñito aunque no soy de verga grande podía sentir su rica concha como me estrujaba mi verga, y ella también lo disfrutaba porque hacia unas caras muy morbosas y guarras parecía sacada de una película porno, donde las mujeres se ven muy guarras, apretaba los dientes y gemía en cada envestida de mi verga, y su coñito parecía tener un lindo perrito como le decimos vulgarmente, en verdad que si sabía coger mi maestra putita (mi bro tenía razón sobre ella), también descubrí que la muy zorrita era una ninfómana, ya que cogíamos sin parar. Se montaba se agachaba se abría, hacía de todo.

Nos venimos varias veces en el tiempo que estuvimos en la habitación hasta que termine agotado, fue cuando descansamos un rato y tomamos una ducha para arreglarnos e irnos al antro. Ya saben no falta el cachondeo y cogida en el baño de la habitación, era tan golosa la perrita que nunca decía que no.

Nos arreglamos y os marchamos al antro, en el cual todo fue de lo más normal, nos asignaron la mesa que había reservado, pedimos cerveza y tequila, teníamos la fiesta en la sangre, disfrutando de la música en vivo y con el alcohol corriendo en nuestra mesa, así como las caricias furtivas entre ambos ella acariciaba mi verga y yo metía mi mano entre su minifalda que llevaba, podía recorrer sus piernas hasta llegar a su pucha que se sentía caliente bajo su tanga, ya saben besos el faje estaba calentando los motores nuevamente.

Me di cuenta es que ella tomaba a la par conmigo, lo cual estaba embriagándonos, aunque a ella se le subió más que a mi que ya estaba acostumbrado a tomar bastante, pero también me di cuenta que le salió lo putita, ya que andaba coqueteando con quien le daba la gana, y en alguna ella pensó que no me daba cuenta pero le escribió su correo en una servilleta y se la dio a un tipo, el cual a mi no me molesto, ya sabía como era ella, no le dije nada y nunca se lo mencione, pero ella lo hizo a escondidas de mi mirada, sabía que perrita era una ninfómana nata.

Terminamos la fiesta ya de madrugada cuando estaban por cerrar el antro, así que nos fuimos para el hotel, mientras en el camino, ella estaba casi por caer dormida en el auto por lo ebria que iba, en verdad que si estaba echa una piltrafa, ya ni se cuidaba, iba toda abierta de las piernas, lo cual yo aprovechaba para meter mi mano nuevamente en el interior de su falda para acariciar sus partes, sacarle sus tetitas y chupárselas en el trayecto, ella no ponía resistencia a mis caricias y no existía el pudor aunque no había mucho de que cuidarse ya que a esas horas de la madrugada casi no había gente y el hotel estaba a las afueras de la ciudad.

Llegando al hotel nos dirigimos al cuarto, casi arrastrándola llegamos a la habitación y lo primero que hizo después de pasar al sanitario ella fue tumbarse en la cama para dormir, pero ya me había calentado otra vez la situación y ella estaba más que ebria. Por lo que prácticamente la desvestí, ya desnuda en la cama ella tenía una cara de guarra y borracha, la tanguita era la única prenda que había dejado después de retirarle el vestido que llevaba puesto. Tendido a su lado a la altura de su pucha, yo le acariciaba con los dedos su pucha ardiente, ella entre la borrachera solo abría las piernas y gemía, sonreía al verme haciendo mi trabajo en su pucha, ya estaba húmeda mis dedos hacían a un lado la tela de la tanga, abriendo los labios de su pucha para pasar mi lengua por los pliegues de su ardiente pucha, llegando hasta su clítoris, y ella solo se retorcía de placer, estaba tan caliente la situación que aproveche para sacar la cámara digital que llevaba en mis viajes, y le empecé a tomar fotos de como abría sus labios con mis dedos, y como le estimulaba su calentura, ella entre su borrachera se dejaba hacer y solo sonreía, era algo que tal vez se hubiera hecho del rogar en sus cinco sentidos, pero sabía que iba a ser falso su pudor ya que era bien putita.

Yo ya estaba desnudo y con mi verga bien parada por lo cachondo de la escena, iba a cogerme nuevamente a la putita, los dos estábamos borrachos, pero ella más que yo y yo ya tenía la verga a punto de echar leche nuevamente, así que me coloque entre sus piernas y ella solo las abrió y guio mi pene a la entrada de su conchita ardiente, ella ya andaba en calidad de bulto así que básicamente yo iba a satisfacer mis bajos instintos con esa putita, ella ya era casi incapaz de moverse, solo se dejaba hacer y deshacer de acuerdo a mis indicaciones y movimientos, me la estuve cogiendo en la posición de misionero y solo cambiando algunas partes de su cuerpo para poder cogérmela, al último la voltee boca abajo, y le fui metiendo un dedo, luego dos, hasta lograr meterle tres dedos en su culito, al principio reaccionaba queriendo zafarse de mis dedos y los movimientos que estaba haciéndole en su culito, pero no se lo permitía y sus negativas eran débiles, hubo un momento en que parecía que ya estaba dormida mientras las sodomizaba, así que ya con mi verga bien parada de estar viendo como mi putita gozaba de mis dedos, coloque mi verga en la entrada de su culo, iba entrando ya poco a poco cuando ella puso su mano atrás y fue guiando la entrada de mi falo en su culito abierto, así me la estuve cogiendo, dándole palo fuertemente, mientras ella solo apretaba los ojos, hacía gestos y a veces emitía gemidos llenos de placer y dolor al sentir los embates de mi falo y mis pelotas chocar en sus nalgas, yo estaba feliz, aunque estaba también con los humos del alcohol, me estaba cogiendo a aquella maestra putita y ninfómana, la cual se veía que le re encantaba la verga, di mi último empujón de verga en su culito, y me vine entre gemidos míos tomándola de las caderas y pegándola a mi cuerpo para no separar mi manguera de su culito el cual estaba recibiendo mi descarga de leche, la cual ella se encargó de exprimir mi falo con su culito, y permanecí tomado de ella, hasta que mi verga redujo su tamaño y fue expulsado por su culito, estaba ya sudando sobre ella, desnudos nos quedamos tendidos en esa cama del hotel, nada más me quede tumbado y fui al baño a limpiar mi falo de todo residuo que pudiera tener, solo la abrace y así dormí con ella a mi lado.

Al otro día nos despertamos tarde, era obvio que estábamos crudos por la farra de la noche anterior, y yo por el esfuerzo de estármela cogiendo, jejeje

Me despertó su cuerpo pegado al mío que me abrazaba y besaba mi pecho, y estaba acariciando mi verga nuevamente, ya me lo estaba parando nuevamente la muy perrita, me lo mamo un rato, y aprovechamos para ducharnos juntos y obvio el cachondeo, en la regadera ella mamando mi falo y yo su pucha, quería cogérmela ahí nuevamente, pero teníamos que ir a recargar las pilar le sugerí que fuéramos a desayunar al restaurante del hotel porque ya iba a ser hora de entregar el cuarto y yo tenía que regresar a la ciudad de México todo des lechado por esa rica experiencia, así que nos apuramos a bañarnos y bajamos a desayunar, lo cual fue rápido.

Subimos a la habitación para preparar nuestra maletas, y ya listos para entregar el cuarto, nos sobraba como máximo una hora aproximadamente, así que no desaproveche esos últimos minutos quería irme todo deslechado esa tarde, ella estaba tumbada en la cama boca abajo, apoyando su cara sobre sus puños viendo un canal de televisión mientras yo guardaba mis cosas y me cercioraba de que todo estuviera bien, una vez revisado, me acerque a ella que su cara estaba a la orilla de la cama, y me coloque frente a su cara bajándome el cierre del pantalón, ella entendió perfectamente lo que significaba eso abriendo la boca para llevarse mi verga a la boca, me estaba dando rica mamada. Ella usaba brackets en los dientes, pero era experta ya que nunca me dio un jalón de verga, jejeje

Estuvo ricamente manado mi verga, ya la tenía nuevamente a mil, roja, dura, caliente y lista para echarle su lechita a la muy putita de mi ninfómana amiga.

Ella vestía otro vestido de una sola pieza como cuando la conocí, por lo que sabía ella traía una tanguita, aproveche que ella estaba tendida en la cama para estirar mis manos y palpar sus piernas y subir a su pucha, la cual ya se sentía caliente y húmeda. Ya estábamos listos nuevamente para otra rica sesión de sexo, esa seria nuestra despedida seguramente de ese día, ya que el tiempo se consumía para la entrega del cuarto, y teníamos que aprovechar cada segundo.

Quería probar de nuevo a mi putita acompañante aprovechar todo el viaje y haber vivido tan rica experiencia con aquella placentera hembra, mi verga estaba a mil y ya quería estar nuevamente dentro de su pucha que tenía perrito, la hice que se acostara a la orilla de la cama, subí su vestido que era tipo minifalda, le hice a un lado la tanga y su pucha estaba más que húmeda y ardiente, coloque a la entrada de su cuca mi pinga roja de placer y por las mamadas que me había estado dando, así que se la fui introduciendo salvajemente, atrayendo la hacía su penetrados jalándola de las piernas que las tenía flexionadas a mis costados, nuevamente le di una sesión de empujones de verga que consistían en suaves movimientos y luego remataba con fuertes presiones en su perrito el cual se estaba encargando de mi verga, podía ver nuevamente sus gestos en el rostro de ella, su cabeza sobre la cama su cabello alborotado sobre la cama y moviendo la cama en cada embestida que le daba, me ponía más caliente el ver sus gestos, cuando jalaba las sabanas para ahogar sus gemidos era una escena por demás ardiente, no sé de donde saque en ese momento fuerzas después de tanta des lechada, pero creo que fue la calentura, el morbo y también de que ella era una chica delgada y realmente no pesaba tanto. Por lo que vestidos como estábamos la clave hasta el fondo y la cargue, me la empecé a coger parado cargándola con ropa, ella tenía su vestido y su tanga solo la había hecho a un lado, y mi falo salía por la bragueta para clavarse en aquel perrito que tenía mi putita ninfómana, ella se aferró a mi cuerpo mientras la cargaba, y con su cara uno de mis costados me volvía loco escuchar sus gemidos de placer al estarla empalando, la lleve cargando por la habitación hasta la gran ventana que tenía una vista hacia el bosque el cual tenía arboles muy altos y arbustos de café, vegetación típica de la región, eso me dio confianza para follarme a mi zorrita frente a la ventana con las cortinas abiertas no nos importaba si teníamos espectadores, lo cual yo trataba de ver si era mientras ella daba la espalda a la ventana con el vestido levantado y mi verga entrando en su jugosa pucha ardiente, la estaba deteniendo de las nalgas mientras ella se afianzaba muy bien de mi cuello para no caer, nos besábamos ardientemente y veía sus gestos de guarra golosa que le encantaba mi verga, lanzaba gemidos al aire y su perrito mordía mi falo, su boca pegada en mi oído repetía palabras de placer “Así, así, así… que rico … que rico me lo metes…” mientras yo le ensartaba más duro mi verga en su coñito rico y húmedo, contestándole que estaba bien rica y que era muy putita… A lo cual respondió con más gemidos “si... soy muy puta… soy tu puta… solo tu puta y golosa...” aunque yo sabía que esas palabras seguramente se lo decía a “todos” jejeje no era una chica de un solo hombre pero bueno el momento era erótico y para eso estábamos ahí disfrutándolo. Ya me estaba cansando de estarla cargando frente a la ventana así que la baje de mis brazos mi falo salió un momento de su cocha húmeda, aún conservaba esa cara de ninfómana, ella quería aún más verga, se colocó ahora frente a la ventana, abriendo las piernas y parando la colita hacia mi, lo que aproveche para darle una nalgada que hizo que respingara un poco, volteando a ver que hacía, mientras yo dirigía mi falo nuevamente a su conchita rosada de tanto uso y se lo clave nuevamente, entre con fuerza como queriendo entrar con todo y huevos, ella solo gimió y soltando un “uuuff… Que rico...” la estaba embarrando contra el vidrio de la ventana, mientras la tomaba de sus caderas y le daba con mi verga en su coñito rico y húmedo.

Tuve que quitarme mi pantalón porque ya me estorbaba, así que yo quede sin pantalón, y ella vestida, solo le había sacado sus tetas del vestido, y se las estrujaba y a veces le chupaba sus pezones cafés, a ella le gustaba que se los pellizcara suavemente, así que disfrute ahora frente al espejo de la habitación, ella y yo podíamos ver nuestras caras mientras cogíamos, ya que me la estaba empalando con ella recargada ahora frente al espejo, podía disfrutar de sus caras de guarra mientras su coñito que tenía su perrito húmedo y caliente mordía mi falo y movía sus caderas al ritmo de mis penetraciones, creo que sus caras eran producto de los movimientos que realizaba con sus caderas y que se sintiera el efecto en mi verga de que lo mordía con el interior de su coño, como si se tratara de un alíen dentro de su vulva, jejeje. En verdad me agrado coger con ella al sentir su perrito morder mi falo, ya no aguantaba más y ella por sus caras había tenido ya varias venidas, el tiempo se nos estaba agitando y nos quedaban solo 5 minutos para entregar la habitación, así que apure mis embates y ella solo apretaba los dientes y miraba con ojos de huevo cocido hacia el espejo, lo cual más me ponía caliente al extremo, así que agarre fuertemente de sus caderas y bramando como toro la jale más hacia mi, mientras ella echaba su culito más hacia mi verga moviendo su cadera y al sentir la intensidad de su perrito, mi verga arrojo su caliente flujo blanco dentro de su coño, solo le decía, me vengo, que rico que sabroso te mueves, aahhh… no me separaba de ella como queriendo descargar todos mis mocos dentro de su interior el instinto animal quería preñar a la muy putita, depositar mi semilla hasta lo más profundo de su ser… Lo cual estaba siendo logrado, su pucha aún se sentía como mordía mi falo, y estaba ella sonriente viéndome en el espejo mis caras al sentir mi des lechada en su interior, y seguía torturándome con su perrito, mientras mi falo tenia los espasmos de mi venida, así poco a poco fue perdiendo rigidez, para salirse de la pucha de mi ardiente y ninfómana amiguita, nos besamos después de esta rica y muy ardiente sesión de sexo de despedida.

Haber conocido ese fin de semana a Zoyla en verdad había sido una muy grata experiencia, sábado y domingo disfrutando de ella y donde pude corroborar que la putita era una ninfómana muy golosa y que sabía moverse muy rico hasta hacer exprimir cualquier chile que se le pusiera dentro tal y como mi hermano me lo había advertido.

Entregamos la habitación una vez que hubimos arreglado nuevamente nuestra ropa, y la lleve a su ciudad y me dio un rico beso de despedida diciéndome que nos veríamos próximamente que le avisara cuando fuera de visita a mi ciudad para volvernos a ver y que por favor no le dijera a mi hermano de lo sucedido. Mientras yo regresaba para la ciudad de México con una muy sabor de boca y de pene el cual estaba todo des lechado para aguantar al menos unos días de ayuno, y esperando que mi novia no me pidiera batalla al menos hasta el martes.

Seguimos en contacto y cada vez que la veía conectada en línea, nos saludábamos muy normal, ya que por su profesión podría comprometerla con un mensaje no apto y ella sabía de mi situación, que tenía a mi puti-nerd a quien me cogía a cada rato, pero dentro de Zoyla y un servidor sabíamos que había candela que debía ser apagada entre las sabanas de un hotel, por lo que nuestras platicas a veces tenían un toque de picardía recordando esa primera vez que me la cogí, pero que me había encantado su forma de hacerlo, por lo cual yo estaba dispuesto a volverlo a repetir y ella también. En otra ocasión les contare la siguiente reunión que tuve con ella, y las demás sorpresas que tenía para mi Zoyla Zorra Maestra Ninfa.

Agradezco el haber leído mi relato, y como siempre agradezco sus comentarios que dejen aquí o en mi dirección de contacto: alien_project2004 en hotmail.com

El nombre de la protagonista por razones obvias no lo doy, solo hago referencia a un nombre ficticio que no la comprometa, lo demás del relato es 100% real y vivido.

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