Poder y sanación
Mientras la penetraba con una urgencia ciega, los ojos de Jorge se perdieron en la penumbra del techo del auto. Ya no veía a Hiroko. En el teatro de sombras de su mente, la imagen de su esposa bajo el cuerpo de aquel extraño se proyectaba con una nitidez insoportable. Los gemidos, el sudor ajeno, la traición en movimiento. Lejos...