Hola. Después de la cogida que me dieron Joaquín su amigo o colega gasero en ese abril del 2023 no había tenido contacto más que con mi esposo, hasta unas semanas después para ser exactos después del 10 de mayo, les conté la historia de un “chapulín” como les decimos aquí en México a los que andan cortejando o cogiendo a las esposas de sus amigos, digo así porque Richi es muy amigo de mi esposo y pues ya tuvimos relaciones, si no sabían, busquen y lean la anécdota que esta por aquí en mi perfil.
Bueno, después de la cogida de Joaquín y su amigo en mi casa y en mi cama, a los pocos días cocine gorditas de nata para desayunar, a mis hijos y a mi esposo les encantan, sobre todo los días domingo que es cuando las hago. Ese día mi esposo fue al negocio que tiene con su amigo Richi, son socios (ya no nada más del negocio, obviamente Richi ya me probó) y pues entre los dos administran un negocio de venta de equipo de cómputo y videojuegos.
Bueno, ese día mi esposo llevo gorditas de nata al local y como buen amigo compartió con Richi, mientras mi esposo estaba con él en el negocio me mando mensajes diciendo que todo lo que hacía yo con estas manitas estaba rico, le contesté que si, que ya sabía él lo que podían hacer, me contestó que no, que aún faltaba comprobarlo aún más.
Seguimos enviando mensajes de cachondeo obvio sin que mi esposo se diera cuenta, ya que ambos estaban en el local y yo en casa, yo le dije que cuando estuviera con mi esposo no me mandara mensajes ya que pues no quería tener problemas y mucho menos que me descubriera, pero lamentablemente así fue, mi esposo descubrió unos mensajes míos con su amigo pero…
No decían nada comprometedor ya que mujer precavida vale por 2, solamente decía que cuando hiciera gorditas de nata le vendiera, yo le dije que si, que no había problema, que solamente era que se juntaran las natas de la leche de vaca que hervía, y pues mi esposo no les vio nada de malo, al contrario, me dijo que le hiciera las gorditas para que le vendiera, cómo consejo a todas y todos, siempre hay que ser precavida y borrar todo tipo de evidencia, yo solamente deje los mensajes del WhatsApp que fueron más formales, los mensajes hot los elimino, y las fotos que envío o me envían las guardo en la nube.
Bueno, pues después de un par de semanas junte las natas y me dispuse a hacer las gorditas, ese día teníamos una comida con unos tíos de mi esposo en un municipio cercano, dónde están los santuarios de las mariposas monarca, pero pues como tuve que hacer las gorditas no asistí, se tuvo que ir con mi suegra y mis hijos, bueno ya que me quedé solita en casa cocinando, le mandé mensajes a Richi y le dije que ya tenía sus 100 gorditas de nata que había encargado, inclusive le dije que si quería venir por ellas o se las iba a dejar al local.
Me dijo que si quería venía aquí a la casa por ellas, que ya sabía que estaba sola porque obviamente mi esposo no fue al local y a los minutos me mandó foto de su verga erecta, me dijo que a la gordita que se iba a comer le iba a poner bastante “lechera”, no hay que ser expertos para saber que se estaba refiriendo a mí.
Puse las gorditas en contenedores, me puse a lavar los trastes, lave mis manos y me fui a cambiar, cuando me disponía a cambiarme y quitarme la pijama, tocaron la puerta, no habían pasado ni 30 minutos que le había mandado el mensaje de que ya estaban las gorditas, y ya había llegado Richi.
Abrí la puerta, lo hice pasar, puso su casco sobre la mesa del recibidor, se quitó los guantes, y sin decir ni una sola palabra se abalanzó sobre mí, me comenzó a besar y yo al estar sola en casa le correspondí, me alzó y me besó, comentamos que no había nadie en casa, que podíamos coger ahí, era tanta la calentura y el cachondeo que tuvimos por mensajes, las cosas que según me iba a hacer que no me resistí, yo con mis manos alrededor de su cuello, deje que me besara toda, se quitó la playera y comencé a besarle el pecho, mientras lo hacía se empezó a desabrochar el cinturón y a bajar el pantalón.
Ahí en el recibidor de la casa, le dije que cerrara las persianas de la sala y de la cocina, cuando regresó, tomé su verga con mi mano y comencé a jalar, me tomo de la cabeza y me arrodilló frente a él, comencé a hacer lo mío, ahí en el recibidor hincada frente a él comencé a mamar su pene.
Empecé a mamar, chupe el ojito del pene, pase mi lengua por ahí y eso le encantó, baje a mamar los testículos y a meterlos a la boca mientras él tomaba su pene con sus manos y me pegaba en la cara con él, solamente lo oía gemir mientras yo me llevaba su verga una vez más a la boca. Mamaba y mamaba mientras solamente oía sus gritos de placer, chupaba y lamía el tronco hasta abajo, subía hasta la cabeza y cuando llegaba a ella engullía todo de nuevo y mamaba nuevamente.
Me pegaba en la lengua con él, me lo pasaba de un lado de la boca a otro, me gustaba jugar con mi boca y su pene, mientras mamaba me daba cachetadas y me decía que lo mamaba bien rico, me jalaba del cabello para meterlo hasta adentro y eso me gustaba, me decía que si me gustaba su verga, mientras mamaba solamente dije que si, la saco de mi boca y metió sus dedos, mientras chupaba sus dedos, mis ojos no le quitaban la mirada de encima, hasta que me tomo del cuello ahorcándome, y me levanto, estaba excitada. Ya que todo lo que me hacía me encantaba.
Cuando me levantó, me quito mi playera oversize que me pongo para las pijamas, me desprendió de mi short y me cargó, me llevo hasta la cocina, me subió a la barra, me quito mi cachetero y metió sus dedos gordos, primero uno, luego 2 hasta que le pedí un tercero, metió 3 dedos en mi vagina mientras yo gemía y pedía que no parará, sacaba sus dedos y me los daba a chupar, después de chuparlos los volvía a meter a mi zorrita que estaba ya muy muy mojada, mientras sus dedos entraban y salían bajo a chupar mi clítoris, era riquísimo tener mi vagina ocupada y el clítoris estimulado.
Le pedí que parará, que quería sentirlo dentro de mi, iba muy bien preparado sacó unos preservativos de su pantalón, y se lo colocó, mientras yo me baje de la barra y lo espere sin ropa en uno de los sillones de la sala, me tomo de la cintura, me tiro en el sillón y así recostada subió mi pierna derecha a su hombro, y mi pierna izquierda la abrió hacia un costado y me la metió toda, me la dejo ir sin remordimiento, yo me tomaba mis tetas mientras él arremetía en contra de mi vagina, la sacaba y la metía toda de un jalón, con su cabecita rosaba mi entrada vaginal y me daba golpes en el clítoris, me excitaba que me cogiera así.
Mientras me tenía así abierta de piernas me tocaba el clítoris con una mano y con la otra me tenía agarrada del cuello, pasaba del cuello a las tetas, las apretaba, apretaba mis pezones, me pegaba con toda su mano en mis enormes tetas y eso me volvía loca, hasta que le dije que venía mi orgasmo, que no parará, sin embargo paro, saco su pene de mi vagina y me dijo que fuéramos al cuarto, que quería cogerme dónde me coge su amigo y socio, primero me hice la difícil, le dije que no (aunque ustedes saben que ya me había cogido ahí Joaquín y su compañero), me puse sobre el respaldo del sillón antes de ir a la recámara haciéndome la difícil y ahí, recargada me hizo suya.
Me empujó sobre el respaldo del sillón mientras yo de puntitas recibía sus metidas de verga, me tomaba de la cintura con una mano y con la otra me nalgueaba, cambiaba de mano para darme de nalgadas en ambas nalgas, me case de estar de puntitas y acepté ir al nicho de amor que tenemos mi esposo y yo (según yo casi casi obligada), entramos a la recámara y en la orilla de la cama me puso de perrita.
Me agache, pegue mi pecho al colchón, pare mi culito y empezó con su verga a meter y a sacar, le pedí que me diera la puntita, agarrando su pene y con solo la puntita me rozaba la entrada a la vagina, metía la puntita y la sacaba de nuevo, era delicioso como me estaba provocando, me preguntó si la quería toda y le dije que si, pero me hizo sufrir, mientras yo le pedía toda él solamente jugaba con la puntita, hasta que me hice yo hacia atrás para sentirla toda hasta adentro, ya teniéndola toda metida no me soltó, me tomo de la cintura y me cogió, mientras yo mordía la almohada para no gritar pero me fue imposible, grité y gemí mucho, hasta que me vine.
Le pedí que no parará y no lo hizo, me dio más duro y profundo, sentía como mi primer orgasmo había llegado junto con el suyo, sentí como su leche salió disparada al condón mientras yo me venía al mismo tiempo, nos recostamos ambos sobre la cama, y me dijo que estuvo excelente, se levantó como si fuera su casa y fue por agua, regreso a la recámara comiéndose una de las gorditas que había hecho y entro al baño, yo sobre la cama excitada y sin poder moverme de tanto placer que sentía con mi orgasmo le pedí que nos cambiáramos, me dijo que no, que ¿para qué? Si mi esposo aún no venía.
Le dije que como sabía, me dijo que ya le había preguntado, que ocupaba que lo relevará pero que no estaba, que al otro día mejor descansaba él, además de que mi esposo es el socio mayoritario ya que él puso mayor capital, y su amigo estaba desempleado.
Comenzamos una charla amena, la verdad es muy confianzudo, es decir, tiene en una confianza exagerada, se paseaba por la casa como si fuera de él, claro que lo deje porque sabía que las persianas estaban cerradas, hasta que se dio el segundo round, cuando estuvo preparado para el siguiente me lo hizo saber sin titubeos, me beso y me subió sobre él, al sentir su verga dura, quiso introducirla sin condón, le dije que no, que debía ponerse uno, me dijo que no me pusiera mamona, que ya habíamos cogido en la cama de mi marido, que ni modo y no lo dejara cogerme así, sin condón.
Le dije que no, que todo era con protección, no tuvo de otra mas que ir por él condón que había dejado en la sala, me acosté sobre la cama y le abrí las piernas comenzó a lamer mi clítoris, mi zorra completa como si se la quisiera acabar, metió 2 dedos, no fueron suficientes y le pedí otro más, metió 3 dedos en mi zorra los cuales entraban y salían mientras con su lengua chupaba mi zorrita húmeda.
Me moje demasiado hasta que le pedí que se subiera, no aguanté más, y quería sentirlo hasta dentro. Se colocó el preservativo, le abrí las piernas y metió su verga completa, me daba muy duro, sentía que en cualquier momento se venía él y me venía yo también.
Mientras se movía me apretaba las tetas, yo solamente tenía mis uñas arañando su espalda y mis piernas abiertas recibiendo cada embestida, mi esposo no estaba cerca y eso me hacía disfrutarlo sin presión, intercambiábamos besos de vez en cuando, hasta que le puse mis piernas en sus hombros; con mi elasticidad y su vigor no fue problema, doblada completamente entraba y salía su miembro, yo solamente gemía y pedía que no terminará pronto, que quería mucha verga, me gustaba lo que sentía, la adrenalina nuevamente de coger en mi casa y en la cama donde mi marido me ha hecho miles de veces el amor.
Cambiamos de posición y lo acosté en la cama, le di la espalda y baje poco a poco hasta quedar en cuclillas y meterme poco a poco esa verga, mientras la metía me iba poniendo chinita de la sensación que sentí en ese momento, baje hasta tenerla toda adentro y comencé a darme unos ricos sentones, mientras él disfrutaba de la vista yo me dedicaba a sacarle la leche moviéndome cómo mi esposo me había enseñado, seguí haciéndolo mientras él me jalaba del cabello y me nalgueaba, primero la derecha, luego la izquierda, me movía hasta sentirla hasta dentro.
Yo solita me estaba moviendo no había necesidad que él usara sus manos para moverme, me tomaba yo solita las tetas y las llevaba a mi boca, me chupaba los pezones yo solita mientras me movía, él solamente se limitaba a sentir, así me seguí moviendo hasta que me cansé, las rodillas no me dieron para más.
Así que le pedí ayuda, me coloqué boca arriba en la cama, me acosté y subí mis piernas a su pecho, mientras él, según muy cuidadosamente me la metió de nuevo, era un vaivén el que su pene daba a mi vagina, era rico como sentir entrar y salir esa verga tan rica, fue cuando sentí como se iba poniendo más y más dura, el momento había llegado, así que baje las piernas, con ellas lo abracé, lo acosté sobre mí, y mientras se movía yo solamente me dedique a arañar su espalda, a despeinarlo y pasar mis manos por su nuca, a agarrar con mis piernas sus glúteos para que no saliera de mí, mientras él se dedicaba a penetrarme, mientras me cogía me chupaba las tetas, me besaba y eso a mí me vuelve loca.
Oí sus gemidos, y me dijo en ese momento “ya los quieres, los quieres dentro” y le dije “si papi, dámelos, metémelos hasta adentro” y mientras decíamos e intercambiamos palabras, se vino. El condón se llenó de esperma mientras yo gemía de placer. Ambos nos recostamos, sin embargo rápidamente se levantó de la cama, fue por su ropa, comenzó a vestirse y yo hice lo propio.
Me dijo que cuanto era de las gorditas, le dije cuánto y me pagó, no sé las regalé obviamente, tomo los contenedores, me dijo que sí se veía que cocinaba y cogía igual de rico. Me pagó las gorditas y se fue, me dijo solamente que estábamos en contacto y se retiró, mientras yo me fui a bañar para esperar el regreso de mis hijos y mi esposo, no sin antes dejar limpia toda la casa y cambiar las sábanas donde había tenido sexo nuevamente con el socio y amigo de mi esposo.
Espero lo lean con la misma intensidad y emoción que yo lo escribí, les mando un abrazo a todos y espero sus comentarios, quejas, sugerencias, etc.
Saludos.
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