La propuesta de mi amigo (14)

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Esa noche terminó siendo muy rara, nunca me hubiera esperado lo que hizo Martín.

Pese a que, en la cama, cuando mentalmente jugaba con mis parejas a meter a otros hombres y mujeres, era ciertamente como hacer cosas homosexuales, tanto para ella como para mí, una cosa era mentalmente y jugando para enriquecer el momento, y otra muy distinta, lo que acababa de pasar.

Llegué a casa a bañarme enseguida, como para limpiar lo que había hecho mi amigo, un baño como para borrar el pasado, aunque fue imposible, me acosté incómodo, queriendo que el tiempo vuelva atrás y que eso no hubiera pasado nunca.

No quise ni mirar el celular, lo apagué y busqué dormir, desperté a las 7, pero no fue hasta las 8 que miré el celular.

Tenía mensajes de Martín que no quise leer y me dispuse a leer los mensajes de ella.

1.13 am Hola. Lo que pasó esta noche fue increíble, sólo gracias. Mañana te cuento más. ¿Cómo estás vos? ¿Llegaste a tu casa?

1.37 Bueno, creo que te dormiste, besos, estoy muy excitada, todavía no puedo creer lo que pasó, mañana te cuento.

7.24 Buen día. Se ve que te cansó tu nuevo amor. Jajaja Que tengas lindo día. Llamame cuando puedas hablar. O mejor aún, hoy pedí libre en el trabajo, quizás pueda ir a la casa de alguien, no sé, tu dime.

Esa idea me gustó, todavía me sentía sucio por lo que había hecho Martín, y no quería volver a ver a ninguno de los dos, pero la curiosidad de saber lo que había pasado después de salir de la casa, me venció.

-Hola buen día. No, no, no me cansé jaja. Sólo me quedé preocupado ayer por lo que hizo Martín de volver antes del cine, eso fue muy raro, quizás realmente desconfíe de vos, y una cosa es que confirme que vos estás con alguien y otra que estás con su amigo. Pero va a ser mejor que lo hablemos en vivo, buenazo lo de tu trabajo, venite sí, te espero.

-Genial, en una hora estoy, Martín ya se está por ir. Nos vemos. Besos.

Sin darme cuenta estaba de nuevo en el sistema que yo mismo había creado, pero en el que había pasado algo que no estaba en mis planes que había desequilibrado todo, al menos en mí.

Tomé aire y decidí leer los mensajes del trolo, casi con bronca.

1.06 Nacho, perdón por lo que pasó hoy, ni tengo que explicarte que nunca me había pasado, pero justo cuando estaba acabándome, escuché lo que ella se imaginaba de mí y mi excitación se fue a la mierda, no es que se fuera de irse, si no que me explotó todo, cuando fui imaginando lo que ella contaba, me acabé como nunca haciéndome una paja, y bueno, no quise desaprovechar esa oportunidad.

Me abusé del momento, lo sé, pero vos también cuando fuimos a mear te abusaste también. Fue la única manera que encontré de hacer eso, sin que pusieras resistencia, pero nunca había pensado en hacerlo, aunque si me ha excitado todos estos cuentos de vos, de ella y todo eso. Espero que me entiendas, si para vos fue raro, imaginate para mí, me da vergüenza hasta escribirte. Abrazo. Escribirme si querés en algún momento.

Por más enojado que estuviera con él, reconocí que tenía razón en algunas cosas, yo acepté, a pedido de él, pero acepté, esta nueva forma de relacionamiento. Me molestaba que hubiera sucedido algo que no tenía planeado, pero bueno, dejaría pasar el tiempo, hablaría con ella, y después vería que hacer con él.

Preparé la casa, ella estaba por venir, de a poco y si pensaba sólo en ella, las ganas de hacer cosas nuevas con María volvían. Sería cuestión de esperar que pasaría en esta mañana.

Por fin sonó la puerta, rápidamente la abrí y enseguida ella se apoyó en mis hombros y me dio un beso fuerte, como necesitado, desesperado, apenas pude cerrar la puerta, ella estaba decidida a bajarme el pantalón y, por lo visto, no le importaba nada la posibilidad que alguien de la calle la viera. Todo estaba muy raro, pero no tenía fuerzas para detenerla.

Cerré la puerta como pude y sentí su boca en mi pija, el recuerdo inmediato de Martín me hizo querer quitarla de ahí, pero también, sentí que era un momento ideal para que ella quitara la sensación rara que me había quedado.

-Mmmhhh, ¡cómo la extrañé! Y eso que pasaron unas horitas nomás.

-Y eso que tuviste sexo como hacía tiempo no tenías con tu pareja.

-¿Cómo sabés? ¿Te contó algo?

-jaja no, nada, no necesito confirmaciones de lo que se generan en las parejas cuando juegan a abrirse un poco.

-Si, tenés razón, pero tengo para contarte muchas cosas, pero no quiero dejar de chuparte todo.

-Bueno, primero besame entonces y después cuando te empiece a coger, me vas contando.

-No, primero cogeme, sólo quiero coger con vos, te amo, me encantó lo que hicimos ayer, y no quiero mezclarlo con lo otro, sólo vos y yo, por favor.

Esa idea me gustó mucho, sacar al Tincho y lo que había pasado, me pareció sano y necesario para ese momento mío.

Así que esperé a que me besara, no paraba de repetir que quería besarme todo, entonces me senté en el sillón, me apoyé en el posa brazo y de piernas abiertas, mientras ella besaba mi pija, le acerqué uno de mis pies, quería saber hasta dónde llegaban sus ganas, y muchas veces los pies, terminan siendo el límite. Sin embargo, ella, pasó su lengua entre mis dedos con total entrega y excitación, realmente sus palabras eran ciertas, así que, después de haber terminado con uno de ellos, ella solita pasó al otro.

-Quiero besarte todo, te amo, no tenés idea lo que siento.

Mientras hablaba de eso, pasaba la lengua por mis piernas y volvía a mi pija, pasó la lengua por mis huevos y dejó ir sus besos un poco más allá.

-Todo quiero besarte.

-Y besame todo.

Decirle eso fue como retarla a que hiciera lo que realmente quería hacer.

Y todo fue inmediato, aprovechó mi posición para levantar mis caderas de manera que mi culo le quedara más fácil de acceder. Y bajó con un deseo que parecía irrefrenable, ya había pasado la prueba de los pies, pero no esperaba que tan rápido fuera a mi culo.

Al principio noté que probaba un poco la zona y esperaba, como si pensara que yo la fuera a quitar, pero yo hice un gemido, para que sintiera mi autorización.

-La puta madre, que es esto que tengo ganas de hacer. ¡Qué locura! Pero estoy muy excitada, te amo, quiero besarte todo, te deseo, nunca me sentí así, haciéndolo con alguien que parece que me conociera toda. No tengo vergüenza de hacerlo, ¿Me dejás probar cómo es?

-Si, por supuesto, yo no voy a decir nada.

Enseguida sentí su lengua desesperada abriendo mi culo, sentí como lambeteaba todo el costado, al principio besaba un rato y respiraba más alejada. Cosa que solucioné tomando su cabeza y sosteniéndola sin darle chances a que la quite.

-Chupame todo y oleme todo, dale, si vas a hacerlo, hacelo bien.

Fue lo que necesitó para empezar a respirar y a comerme más con la lengua.

-Ay que divino, no puede ser que esté chupando un culo, no, no, no puede ser, pero me encanta, ¡que rico que es!

Así siguió un rato más, dejó extasiada y a punto de acabar, la besé con todo el sabor que tenía en su boca, ella siguió muy excitada y apenas entré en ella me abrazó acabándose por primera vez esa mañana.

-No puedo creer lo que acabo de hacer, eso siempre me pareció un asco, pero ahora necesitaba hacerlo, y me sigue pareciendo un asco, pero me encantó y me re acabé. Gracias, soy una mujer nueva.

-Me encantó que lo hicieras, y como lo hiciste también. Sos muy buena, y se nota que lo hacías con ganas. También te amo. ¿viste? Que lo importante en las relaciones es la confianza, eso da mucho más placer que cualquier cosa.

-Si, por eso necesito contarte todo, pero después, ahora cojamos por favor, quiero sentir tu acabada.

La cogida que tuvimos después de eso fue genial. Ella estaba empapada y yo mucho más después de todo lo que ella había hecho. Sus tetas se movían muy lindo, eso me llevó a besarlas, a morderlas suave, ella disfrutó tanto que otra acabada le llegó mientras las besaba.

Me detuve, pero seguí besándola, cuando sentí que había descansado, volví a moverme, esta vez con el objetivo de acabarme yo. Sentí que estaba entregada a darme placer, pude tomar su cola y meter un dedo, al rato, ella sintió mi acabada y se excitó tanto como para pedirme un poco más y llegar ella, cosa que sucedió al ratito.

Acostados, haciéndonos caricias, nos quedamos en silencio, un tiempo largo.

Hasta dormitamos creo, después, todo se cortó con sus palabras.

-Bueno, tengo algo para contarte…

Y todo lo armado, volvió a girar.

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